Trucos y novedades de Windows 11 para exprimir al máximo tu PC

Última actualización: 13 de febrero de 2026
  • Windows 11 incorpora potentes mejoras de productividad como Snap Layouts, escritorios virtuales, sesiones de concentración y un historial avanzado del portapapeles.
  • La personalización visual y funcional es muy amplia, con temas, modo oscuro, barras de tareas configurables, widgets y ajustes detallados de notificaciones.
  • El sistema integra herramientas de IA como Copilot y Phone Link, así como opciones de seguridad, recuperación y mantenimiento que siguen ampliándose con nuevas versiones.

Trucos y novedades de Windows 11

Windows 11 ha dejado de ser solo un lavado de cara de Windows 10 para convertirse en un sistema lleno de funciones ocultas, mejoras de productividad y pequeños trucos que marcan la diferencia en el día a día. Muchas de estas opciones están bastante a la vista, otras se esconden en menús poco evidentes o han llegado en actualizaciones recientes, así que es normal que se pasen por alto si no te paras a explorar.

En esta guía tienes un recopilatorio unificado de trucos, novedades y ajustes avanzados de Windows 11 sacados de las mejores fuentes, reescritos y ampliados para que puedas dominarlos sin complicarte. Verás desde personalización del menú Inicio y la barra de tareas hasta funciones de IA con Copilot, herramientas de concentración, optimización de rendimiento, atajos de teclado, opciones de seguridad y lo que está por venir en futuras versiones.

Personaliza al máximo el menú Inicio y la barra de tareas

Personalizar el menú inicio de Windows 11

Una de las primeras cosas que salta a la vista en Windows 11 es que el botón de Inicio y los iconos de la barra de tareas aparecen centrados, algo que puede resultar raro si llevas años con el botón en la esquina izquierda. Si prefieres el estilo clásico, abre la aplicación Configuración con Windows + I, entra en Personalización > Barra de tareas, desplázate a Comportamientos de la barra de tareas y cambia la alineación de centrada a izquierda.

Además de mover el botón, puedes anclar tus aplicaciones favoritas a la barra de tareas para acceder a ellas al instante. Haz clic derecho sobre la app (desde el menú Inicio o el Escritorio), entra en Mostrar más opciones si hace falta y selecciona Anclar a la barra de tareas. Así es como deberías tener siempre a mano tu navegador principal, herramientas de trabajo, juegos que uses a diario o cualquier programa que abras constantemente.

El menú Inicio también es mucho más flexible que en Windows 10: ahora puedes anclar y desanclar aplicaciones de la parte superior. Abre Inicio, pulsa en Todas las aplicaciones, localiza el programa que te interese, haz clic derecho sobre él y elige Anclar a Inicio. Para quitar iconos que no usas, lo mismo pero eligiendo la opción de desanclar. De esta forma conviertes el Inicio en un auténtico panel de lanzadores.

Si usas muchas apps, te será muy útil el pequeño truco del índice de letras en la lista de todas las aplicaciones. En esa vista, pulsa sobre la letra que aparece como encabezado de cualquier bloque de apps y se abrirá un índice alfabético para saltar directamente a las aplicaciones que empiezan por la letra que quieras, ahorrándote un buen rato de scroll.

En la parte inferior derecha del menú Inicio tienes el botón de encendido, pero también puedes colocar ahí accesos directos a carpetas clave como Descargas, Documentos, Música o Imágenes. Entra en Configuración > Personalización > Inicio > Carpetas y activa las que te interesen. Conseguirás atajos directos a esas ubicaciones sin llenar el Escritorio de iconos.

Si no te convence que el sistema muestre sugerencias de archivos recientes o apps usadas en la zona de Recomendaciones, puedes desactivar estas recomendaciones desde Configuración > Personalización > Inicio, apagando las opciones de mostrar elementos usados recientemente o aplicaciones añadidas hace poco. Ideal si compartes equipo o simplemente no quieres ver ese historial ahí.

Temas, modo oscuro y ajustes visuales para dejar Windows a tu gusto

Modo oscuro y temas en Windows 11

Windows 11 ofrece un sistema bastante completo de personalización de colores, fondos y efectos. Entra en Configuración > Personalización > Colores para elegir entre modo claro u oscuro, activar o desactivar transparencias en ventanas y menús, y ajustar el color de énfasis, que se aplica a elementos como la selección activa en la barra de tareas o bordes de ventanas.

Si quieres ir más allá, en la sección Temas dentro de Personalización puedes elegir entre varios temas preinstalados que combinan fondo, sonidos, colores y puntero del ratón. También puedes cambiar manualmente cada elemento (fondo, esquema de color, sonidos, cursor) y guardar la combinación como un tema propio, o pulsar en Explorar temas para descargar otros desde Microsoft Store.

Para cuidar la vista por la noche, resulta clave activar la luz nocturna, que calienta la temperatura de color de la pantalla y reduce el tono azulado. Entra en Configuración > Sistema > Pantalla > Luz nocturna, ajusta la intensidad y programa las horas de activación automática. Si usas el PC antes de dormir, este pequeño ajuste puede ayudarte a conciliar mejor el sueño.

En equipos con pantallas de alta tasa de refresco, quizá te interese bajar los hercios para ahorrar batería cuando no estés jugando ni moviendo contenido muy fluido. Desde Configuración > Sistema > Pantalla > Pantalla avanzada, despliega el menú Elegir una frecuencia de actualización y selecciona el valor que prefieras, por ejemplo 60 Hz en un portátil que normalmente funcionaba a 120 Hz.

Si usas varios monitores, es muy cómodo hacer que la barra de tareas aparezca en todas las pantallas. Ve a Personalización > Barra de tareas > Comportamientos de la barra de tareas y activa la casilla correspondiente para mostrarla en todos los monitores, lo que te permite acceder a Inicio, notificaciones y apps ancladas desde cualquiera de ellos.

Organiza ventanas y escritorios virtuales como un profesional

Una de las mejores mejoras de Windows 11 está en la gestión de ventanas con los Snap Layouts o diseños de ajuste. Si pasas el ratón por encima del botón de maximizar de cualquier ventana, aparecerá un pequeño menú con varias cuadrículas para distribuir dos, tres o cuatro aplicaciones en la pantalla. Haz clic en la zona donde quieras anclar la app actual y luego elige qué ventanas ocuparán el resto de huecos.

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También puedes arrastrar una ventana a un lateral o a una esquina de la pantalla para que se ajuste automáticamente a media pantalla o a un cuarto. A medida que creas estas composiciones, Windows genera grupos de ventanas que luego puedes recuperar de golpe desde la barra de tareas, ideal para cambiar rápidamente entre distintos conjuntos de trabajo.

Si por defecto no ves bien estas opciones, revisa en Configuración > Sistema > Multitarea que esté activado el apartado de ventanas acopladas (Snap Windows). En este mismo sitio encontrarás la curiosa función de agitar la barra de título: al “sacudir” con el ratón la barra de una ventana, todas las demás se minimizan de golpe, dejando solo esa en pantalla. Un truco simple pero muy útil cuando tienes demasiadas cosas abiertas.

Por encima de las ventanas individuales están los escritorios virtuales, perfectos para separar áreas de trabajo: uno para tareas del curro, otro para ocio, otro para estudios, etc. Pulsa Windows + Tab para abrir la vista de tareas, donde verás los escritorios en la parte inferior. Desde ahí puedes crear nuevos escritorios, renombrarlos y cambiarles el orden, además de arrastrar ventanas de uno a otro.

Para moverte entre escritorios de manera rápida, usa los atajos Control + Windows + Flecha izquierda/derecha. También puedes hacer clic derecho en la miniatura de un escritorio para cambiarle el nombre o eliminarlo. Las ventanas abiertas se pueden asignar a otro escritorio desde su menú contextual o la vista de tareas, e incluso puedes poner un fondo de pantalla distinto en cada escritorio: haz clic derecho en el escritorio, entra en Personalización y elige un fondo solo para ese escritorio.

Notificaciones, widgets y modos de concentración

Las notificaciones son útiles… hasta que se vuelven una pesadilla. En Windows 11 puedes controlar qué aplicaciones pueden molestarte y cómo. Entra en Configuración > Sistema > Notificaciones para ver la lista de apps y ajustar, una por una, si pueden mostrar avisos, emitir sonidos, aparecer en el centro de notificaciones o en los banners emergentes.

Cuando llegue una notificación concreta, pulsa en el botón de tres puntos que aparece en la esquina del aviso y tendrás accesos rápidos para silenciar completamente esa aplicación, cambiar su prioridad o ir a la configuración detallada de sus notificaciones. Además, muchas notificaciones son interactivas: puedes responder mensajes, archivar correos o marcar elementos sin abrir la app completa.

Para momentos en los que necesitas centrarte, Windows 11 incluye el Asistente de concentración o modo Enfoque. Desde Configuración > Sistema > Asistente de enfoque (o Concentración) puedes elegir entre mostrar solo notificaciones prioritarias o únicamente las alarmas. También es posible programar activaciones automáticas en determinadas franjas horarias o cuando abres ciertas aplicaciones, por ejemplo un juego o un editor de vídeo.

Las sesiones de concentración integradas en la app Reloj van un paso más allá: te permiten definir bloques de trabajo con descansos al estilo Pomodoro. Desde Reloj puedes vincular tareas de Microsoft To Do, activar que se silencien notificaciones mientras trabajas y hasta reproducir listas de Spotify durante la sesión. El sistema va registrando estadísticas de sesiones completadas para que veas cómo vas rindiendo.

Otro elemento que ayuda a tenerlo todo bajo control es el panel de widgets, accesible con la combinación Windows + W o desde su icono en la barra de tareas. Ahí puedes ver el tiempo, tu calendario, tareas pendientes, noticias, resultados deportivos, bolsa y otros módulos. Con el botón Agregar widgets eliges qué tarjetas quieres mostrar, y en el icono de configuración de cada una puedes personalizar su contenido. Es importante no sobrecargarlo: quédate solo con los widgets que realmente consultes.

Dictado por voz, atajos de teclado y portapapeles avanzado

Windows 11 trae un sistema de dictado por voz muy afinado que puede ahorrarte muchas pulsaciones de teclado. Actívalo con Windows + H, pulsa sobre el icono del micrófono y empieza a hablar. En la configuración de esta función puedes habilitar la puntuación automática, de modo que el propio sistema coloque comas y puntos interpretando tus pausas y entonación.

Si prefieres controlar todo con el teclado, aprender algunos atajos clave te hará mucho más rápido. Algunos imprescindibles son Windows + A para abrir los ajustes rápidos (WiFi, volumen, brillo, Bluetooth…), Windows + N para el centro de notificaciones, Windows + Z para lanzar los Snap Layouts, Windows + . para el selector de emojis, Windows + W para widgets y Windows + V para el historial del portapapeles.

El truco de la tecla Windows no se queda ahí: si pulsas la tecla Windows y empiezas a escribir inmediatamente, el menú Inicio se transforma en buscador universal. Sirve para lanzar aplicaciones (tecleas parte del nombre y Enter), abrir webs si escribes la URL, hacer operaciones matemáticas rápidas o incluso traducir frases con consultas del tipo “hola en inglés”. Casi siempre el primer resultado es el correcto, así que es un método velocísimo.

El portapapeles ha pasado de ser algo muy básico a una herramienta potente. Activa el historial del portapapeles en Configuración > Sistema > Portapapeles y, a partir de ahí, usa Windows + V para ver todo lo que has ido copiando, incluyendo texto e imágenes. Desde ese panel puedes anclar elementos que quieras reutilizar a menudo, como respuestas frecuentes o fragmentos de código.

Si necesitas todavía más funciones, merece la pena instalar PowerToys, un paquete de utilidades avanzado respaldado por Microsoft. Incluye cosas como PowerToys Run, un lanzador tipo Spotlight; Text Extractor, que copia texto de cualquier parte de la pantalla mediante OCR; o Pegado avanzado, que permite transformar el contenido del portapapeles (por ejemplo eliminar formato o convertirlo a Markdown) antes de pegarlo.

Capturas de pantalla, grabación y herramientas ocultas del sistema

La clásica tecla Impr Pant se puede convertir en algo mucho más útil configurando que abra directamente la Herramienta de Recortes. Entra en Configuración > Accesibilidad > Teclado y activa la opción Usar la tecla Impr Pant para abrir recorte de pantalla. Así, cada vez que la pulses podrás elegir la zona exacta que quieres capturar.

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La Herramienta de Recortes (Snipping Tool) ha evolucionado y ahora incluye grabación de pantalla: puedes alternar entre captura estática y vídeo con los atajos Win + Shift + S para recortes y, en algunas compilaciones, Win + Shift + R para grabar. Además, guarda automáticamente las capturas recientes en su carpeta por defecto aunque cierres la ventana, lo que evita perder trabajos por olvidarte de guardar.

Para grabar la actividad de una aplicación o juego, otro método es usar la Xbox Game Bar, que se lanza con Windows + G. Una vez abierta, añade el widget Capturar si no aparece de serie y podrás grabar vídeo, tomar capturas e incluso gestionar el audio de cada fuente mientras juegas o trabajas. Ten en cuenta que Game Bar no graba el Escritorio “puro” ni el Explorador, solo ventanas de apps y juegos.

Si quieres ir a por las configuraciones más profundas del sistema, puedes activar el conocido “Modo Dios”. Crea una nueva carpeta en el Escritorio y renómbrala con el texto: Modo Dios.{ED7BA470-8E54-465E-825C-99712043E01C}. Esa carpeta se convertirá en un panel que reúne en una sola vista cientos de opciones avanzadas de configuración que normalmente están repartidas por todo el sistema.

Otra herramienta potente es la Windows Terminal, que unifica en una única aplicación el Símbolo del sistema, PowerShell y otros intérpretes. Búscala desde el menú Inicio, ábrela y usa el botón de nueva pestaña para elegir qué shell quieres en cada pestaña. Para lanzar cualquier herramienta como administrador de forma rápida, localízala en el Inicio, selecciónala y pulsa Ctrl + Shift + Enter.

Rendimiento, energía y gestión avanzada de audio

Si notas que el equipo va más lento de lo habitual, el primer sitio al que debes ir es el Administrador de tareas. Accede pulsando Ctrl + Alt + Supr y eligiendo Administrador de tareas, o con clic derecho en el botón Inicio y seleccionando la opción correspondiente. En la pestaña de Procesos verás qué aplicaciones están consumiendo más CPU, memoria RAM, disco o GPU.

Dentro del propio Administrador de tareas tienes la pestaña Inicio, donde aparecen las apps que se ejecutan automáticamente al iniciar Windows. Deshabilitar las que no necesitas (especialmente las marcadas con alto impacto) ayuda a acelerar el arranque del sistema. También puedes activar el inicio rápido desde las opciones de energía clásicas para que el PC encienda en menos tiempo, siempre que tu configuración lo permita.

En Configuración > Sistema > Energía y batería puedes alternar entre planes o modos de energía. Para exprimir al máximo el rendimiento, es recomendable activar el modo de alto rendimiento cuando trabajas enchufado, aunque consuma algo más. En portátiles, puedes combinarlo con la reducción de frecuencia de actualización de la pantalla para equilibrar potencia y batería.

El apartado de sonido también se ha hecho más granular. Desde Configuración > Sistema > Sonido > Mezclador de volumen ajustas el volumen app por app o silencias programas concretos sin tocar el resto del sistema. En futuras versiones, Microsoft sigue mejorando el soporte para MIDI 1.0 y MIDI 2.0, ampliando la compatibilidad con dispositivos y software musical.

Si eres de los que trabajan con el PC todo el día, quizá te interese generar un informe detallado de la batería (en portátiles). Abre el Símbolo del sistema como administrador, escribe powercfg /batteryreport y pulsa Enter. Se generará un archivo HTML con datos de ciclos de carga, capacidad estimada, historial de uso y más, que puedes abrir desde el Explorador de archivos.

Almacenamiento, limpieza y control de aplicaciones

Windows 11 incorpora varias herramientas para liberar espacio sin recurrir a programas externos. Entra en Configuración > Sistema > Almacenamiento para ver qué ocupa más: aplicaciones, archivos temporales, sistema, etc. Desde ahí podrás abrir Aplicaciones instaladas (o Aplicaciones y características) y tendrás la lista completa ordenada por tamaño para desinstalar fácilmente todo lo que no usas.

En la sección de archivos temporales dentro de Almacenamiento verás diferentes categorías (archivos de instalación antiguos, cachés, elementos de la papelera, etc.) con el espacio que ocupan. Marca lo que quieras borrar y haz clic en Quitar archivos para eliminar de un plumazo gigas de basura que se van acumulando con el tiempo.

Cuando una app se comporta mal pero prefieres no desinstalarla, tienes la opción de repararla o restablecerla. Ve a Configuración > Aplicaciones > Aplicaciones instaladas, localiza el programa, pulsa en los tres puntos y elige Opciones avanzadas. En muchas apps modernas encontrarás los botones de Reparar o Restablecer, muy útiles para dejarla “como nueva” sin perder demasiado tiempo.

En cuanto a seguridad y privacidad, el panel Privacidad y seguridad permite revisar permiso por permiso qué aplicaciones pueden acceder a la ubicación, la cámara, el micrófono, los contactos, el registro de llamadas u otros datos sensibles. Dentro de cada tipo de permiso verás la lista de apps que lo usan y podrás desactivar el acceso para las que no te inspiren confianza.

En el Explorador de archivos también hay trucos interesantes. Arriba del todo tienes el Acceso rápido, donde puedes fijar carpetas que uses a diario. Basta con hacer clic derecho sobre cualquier carpeta y seleccionar Anclar al Acceso rápido. Y si escribes Shell:AppsFolder en la barra de direcciones, entrarás en una vista especial que muestra todas las aplicaciones instaladas en un único lugar, sin menús anidados.

Copilot, Phone Link y funciones de IA en Windows 11

La gran apuesta de Microsoft pasa por integrar Inteligencia Artificial de forma nativa con Copilot, accesible desde su icono en la barra de tareas o con atajos como Windows + C en muchas configuraciones. Copilot puede ayudarte a redactar textos, resumir contenidos, generar ideas, crear imágenes, escribir código o explicarte pasos para realizar ajustes dentro de Windows.

La función Copilot Vision permite incluso señalar partes concretas de la pantalla para pedir ayuda contextual, como “explícame esta ventana” o “ayúdame a rellenar este formulario”. En los equipos Copilot+ PC la integración llega más lejos, con un agente de IA en Configuración que poco a poco irá entendiendo más idiomas (entre ellos español, alemán, portugués, coreano y japonés).

Otra pieza clave es Phone Link (anteriormente Tu Teléfono), que enlaza tu móvil al PC. Una vez configurado, podrás ver notificaciones, responder SMS o mensajes de apps, hacer y recibir llamadas e incluso abrir fotos recientes y algunas apps del móvil directamente en la pantalla del ordenador, sobre todo si usas Android.

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La integración con Android seguirá mejorando con características como la reanudación de apps móviles en el PC: comienzas a usar una app en tu teléfono y recibes en el ordenador una alerta en la barra de tareas para continuar justo donde lo dejaste, sin tener que buscarla o abrirla manualmente.

Para cerrar el círculo de servicios conectados, desde Configuración > Cuentas > Correo electrónico y cuentas puedes añadir correos y calendarios de Google, Apple u otros proveedores, de modo que tu agenda y buzón estén integrados con las aplicaciones nativas de Windows, y no solo con la cuenta de Microsoft.

Seguridad, WinRE, Windows Update e Insider

En materia de seguridad, Windows 11 facilita el acceso al Entorno de recuperación de Windows (WinRE), imprescindible cuando algo va muy mal. Para abrirlo, mantén pulsada la tecla Shift mientras haces clic en Reiniciar desde el menú Inicio o la pantalla de bloqueo. El equipo arrancará en un entorno especial desde el que puedes entrar en Modo seguro, hacer una restauración del sistema o intentar reparar el inicio.

En la sección Configuración > Cuentas > Opciones de inicio de sesión puedes configurar cuánto tiempo de inactividad debe pasar antes de que Windows vuelva a pedir tu contraseña o PIN. Es una buena forma de equilibrar comodidad y seguridad, sobre todo si trabajas en entornos compartidos. También se están introduciendo mejoras para que Windows Hello funcione con sensores de huellas dactilares externos, ampliando las opciones de inicio biométrico.

Por otro lado, conviene decidir cómo quieres que se comporten las actualizaciones. Desde Configuración > Windows Update puedes activar la instalación automática para despreocuparte, o bien desactivar las actualizaciones automáticas, pausando actualizaciones unas semanas o definiendo horas activas en las que el sistema no debe reiniciarse para aplicar parches. En Opciones avanzadas tienes un mayor control de estos comportamientos.

Si no tienes licencia de Windows pero te apetece experimentar, existe la opción de apuntarte al programa Windows Insider desde Windows Update. A cambio de usar versiones de prueba (con posibles errores y cambios constantes) y enviar datos de diagnóstico, puedes probar antes que nadie las novedades de Windows 11 sin pagar una licencia tradicional, aunque no es recomendable en equipos de trabajo críticos.

Entre las mejoras que se irán activando progresivamente en las ramas 24H2, 25H2 y 26H2 destacan cambios en el Narrador (con más control sobre qué se lee y en qué orden), una nueva vista de dispositivo en la portada de Configuración con especificaciones clave, más opciones de tiempo de espera en dictado por voz y soporte ampliado de IA en equipos Copilot+ PC. Muchas de estas funciones se están probando en los canales Dev y Beta de Insider y podrían pulirse antes de llegar a la versión estable.

Otros trucos curiosos y funciones que merece la pena probar

Si buscas ir un poco más allá, hay una serie de trucos menos conocidos que pueden resultarte muy prácticos. Por ejemplo, Windows 11 permite cerrar aplicaciones directamente desde la barra de tareas si activas la función adecuada en las opciones avanzadas y el modo desarrollador. Una vez habilitada, basta con clic derecho sobre el icono de la app y seleccionar Finalizar tarea para matarla sin pasar por el Administrador de tareas.

También puedes navegar por los iconos de la barra de tareas con Win + T, moviéndote con las flechas y abriendo o alternando entre apps, o usar Win + número para saltar a la aplicación anclada en esa posición (Win + 1, Win + 2, etc.). Además, si colocas el ratón sobre una miniatura de ventana en la barra y haces clic central, la cierras al instante.

El sistema incluye un práctico menú emergente al hacer clic derecho en el botón de Inicio (o usar Windows + X), desde el que accedes con un toque a Administrador de tareas, Terminal, Administrador de discos, Visor de eventos o Administración de equipos, entre otros. Es un menú perfecto para usuarios avanzados porque evita tener que buscar cada herramienta por separado.

Para guardar webs como documentos offline sin instalar nada, abre la página en tu navegador y pulsa Ctrl + P. En el cuadro de impresión, elige como destino Guardar como PDF y confirma. De este modo podrás archivar la versión actual de una página en un archivo PDF que luego verás con el propio navegador o cualquier visor compatible.

Por último, si te preocupa la privacidad o simplemente te agobia ver el caos del Escritorio, tienes la opción de ocultar todos los iconos del Escritorio sin borrarlos. Haz clic derecho en el fondo, entra en Ver y desmarca Mostrar iconos del escritorio. Volviendo a marcarla reaparecerán todos tal y como estaban.

Con todos estos trucos, novedades y funciones avanzadas, Windows 11 pasa de ser “un Windows más bonito” a un sistema realmente potente y flexible, en el que puedes trabajar más rápido, minimizar distracciones, mejorar la seguridad y adaptar la interfaz a tu forma de usar el PC. Merece la pena dedicar un rato a probar estos ajustes, porque una vez que los interiorizas, el flujo de trabajo cambia por completo y el sistema empieza a parecer hecho a tu medida.

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