Trucos y novedades de Windows 10 para exprimir tu PC

Última actualización: 12 de febrero de 2026
  • Windows 10 aún puede rendir muy bien si se aprovechan sus funciones de productividad, escritorios virtuales y atajos avanzados.
  • Existen herramientas ocultas como Modo Dios, carpetas de inicio y opciones de red que facilitan el trabajo diario.
  • La seguridad en un Windows 10 sin soporte pasa por parches extendidos, buenas prácticas y un navegador siempre actualizado.
  • Estas estrategias permiten alargar la vida útil del sistema uno o dos años más mientras se planifica una futura migración.

Trucos y novedades de Windows 10

Si sigues usando Windows 10 a diario, no estás solo: millones de ordenadores continúan funcionando de maravilla con este sistema, aunque Microsoft ya haya pasado página. La clave está en exprimirlo al máximo con trucos prácticos, mejorar su seguridad ahora que se ha quedado sin soporte y conocer bien sus opciones “ocultas”.

En esta guía reunimos trucos, novedades y ajustes útiles de Windows 10 centrados en productividad, seguridad y uso avanzado, pero explicados de forma clara para cualquier nivel. Verás desde escritorios virtuales y atajos de teclado hasta el famoso “Modo Dios”, formas de grabar la pantalla, evitar reinicios inoportunos, proteger tu privacidad y alargar la vida de tu PC incluso sin actualizaciones oficiales.

Trucos de productividad para trabajar más rápido en Windows 10

Una de las mejores formas de “sentir” que dominas tu PC es conocer esos atajos y funciones que te ahorran clics cada día. Windows 10 incluye muchas herramientas pensadas para trabajar más cómodo, aunque muchas pasen desapercibidas.

Para empezar, los escritorios virtuales son perfectos para separar trabajo, ocio y tareas personales. Abre la vista de tareas con Windows + Tab y pulsa en “Nuevo escritorio” para crear un espacio de trabajo extra. Así puedes tener, por ejemplo, un escritorio solo con apps de ofimática y otro con tu navegador y reproductor de música, cambiando entre ellos desde la misma vista de tareas o con atajos como Win + Ctrl + Izquierda/Derecha.

Otro aliado clave es el Administrador de tareas. Con un clic derecho en la barra de tareas y eligiendo “Administrador de tareas” (o con Ctrl + Shift + Esc) verás qué programas consumen CPU, memoria, disco o red. Pulsa en “Más detalles” para acceder a la pestaña “Rendimiento” y controlar en tiempo real si tu PC está saturado, algo esencial si quieres que Windows 10 siga rindiendo fino durante años.

El Explorador de archivos también se puede afinar para ir al grano. En la parte superior izquierda tienes el “Acceso rápido”, una especie de favoritos. Con clic derecho sobre cualquier carpeta puedes “Anclar al acceso rápido” o “Desanclar del acceso rápido” para crear atajos a tus ubicaciones clave y reordenarlas arrastrando y soltando.

Y si trabajas con muchas ventanas a la vez, la función de “Ajustar” (Snap) y la pantalla dividida son imprescindibles: arrastra una ventana al borde izquierdo o derecho para que ocupe media pantalla, o usa Win + Flecha Izquierda/Derecha. Windows te sugerirá qué ventana colocar al otro lado, ideal para copiar datos, consultar documentación o ver un vídeo mientras trabajas.

Evitar distracciones y gestionar mejor las notificaciones

Cuando estás concentrado, lo último que quieres es una lluvia de avisos de correos, actualizaciones y ventanas emergentes. Windows 10 incorpora el Asistente de concentración, un modo “no molestar” que te ayuda a mantener el foco.

Puedes activarlo rápidamente desde el Centro de actividades (Win + A) pulsando en “Asistente de concentración”. Si quieres algo más fino, ve a Configuración > Sistema > Asistente de concentración y configura cuándo quieres que se active automáticamente: en determinadas franjas horarias, mientras duplicas pantalla, cuando juegas o al usar apps a pantalla completa.

Otro clásico de Windows 10 son los reinicios tras actualizar. Aunque han mejorado con el tiempo, es fácil que el equipo se reinicie justo cuando te levantas a por un café. Para minimizar el riesgo, entra en Configuración > Actualización y seguridad y usa la opción “Cambiar horas activas”. Allí marcas el horario en el que sueles usar el PC para evitar que se reinicie durante ese intervalo.

Si prefieres un control todavía más manual sobre las actualizaciones, Windows 10 permite ajustar el comportamiento de Windows Update. Desde Configuración > Actualización y seguridad > Windows Update > Opciones avanzadas, puedes activar que solo te notifique cuando haya que reiniciar. A nivel más técnico, algunos usuarios modifican el servicio de actualización desde services.msc, aunque esto conviene hacerlo con cuidado para no dejar el sistema demasiado desprotegido.

Finalmente, el modo de concentración en Windows 11 hereda esta misma filosofía, aunque reorganizado. Si algún día das el salto, lo encontrarás en Configuración > Sistema > Modo de concentración, con perfiles para trabajar sin interrupciones.

Capturas de pantalla, anotaciones y grabación de vídeo

Si trabajas con documentación, soporte técnico o simplemente quieres guardar algo que ves en pantalla, Windows 10 incluye varias herramientas muy útiles para capturar lo que se ve en el monitor. La más versátil es la herramienta Recorte de pantalla, accesible desde los accesos rápidos del Centro de actividades.

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Esta herramienta permite elegir entre recorte rectangular, recorte a mano alzada, recorte de ventana o captura de pantalla completa. Una vez hecho el recorte, se abre un pequeño editor donde puedes añadir anotaciones a mano alzada, perfecto para señalar errores, remarcar partes importantes o preparar mini tutoriales internos.

Si lo que buscas es grabar un vídeo de lo que pasa en pantalla, puedes aprovechar la barra de juegos de Xbox. Pulsa Win + G para abrirla, elige la sección de “Retransmitir y capturar” y utiliza el botón de grabación. Puedes incluir el audio del micrófono si necesitas explicar lo que haces, algo muy útil para grabar guías rápidas para compañeros o formaciones online.

En Windows 11 se mantiene este enfoque con funciones similares, y se complementa muy bien con la mejora de los widgets (Win + W), que te dan acceso rápido a noticias, tiempo y utilidades sin tener que llenar la pantalla de ventanas.

Funciones “ocultas”: Modo Dios, carpetas secretas y menú de apps

Windows 10 esconde algunos trucos curiosos que, aunque parecen frikis, son muy prácticos en el día a día. Uno de los más míticos es la carpeta “Modo Dios”, un acceso directo gigante a casi todas las herramientas y paneles de configuración del sistema.

Para crearla, basta con generar una carpeta nueva en el escritorio y renombrarla como GodMode.{ED7BA470-8E54-465E-825C-99712043E01C}. Al instante verás cómo cambia de icono y, al abrirla, tendrás reunidas en un solo sitio decenas de ajustes avanzados: opciones de energía, herramientas administrativas, configuración de red, etc. Es como un panel de control avanzado condensado.

Otra “rareza” útil es el listado de aplicaciones instaladas dentro del Explorador. En lugar de usar el menú Inicio, puedes escribir Shell:AppsFolder en la barra de direcciones del explorador de archivos. Se mostrará un listado plano con todas las apps instaladas, desde donde puedes abrirlas o crear accesos directos.

También puedes decidir con total precisión qué programas arrancan al iniciar sesión. Si quieres que una app se inicie solo con tu usuario, crea un acceso directo en C:\Users\TuUsuario\AppData\Roaming\Microsoft\Windows\Start Menu\Programs\Startup (recuerda activar la vista de archivos ocultos). Si prefieres que se inicie para todos los usuarios, usa la ruta C:\ProgramData\Microsoft\Windows\Start Menu\Programs\StartUp.

Por último, el menú Inicio se puede ordenar a tu gusto. Si entras en C:\ProgramData\Microsoft\Windows\Start Menu\Programs verás las carpetas y accesos que aparecen en la lista de aplicaciones. Desde ahí puedes reestructurar, crear carpetas o mover accesos para que tu menú Inicio no sea un caos interminable de programas.

Atajos de teclado y gestos que marcan la diferencia

Conocer unos cuantos atajos de teclado bien elegidos puede ahorrarte cientos de clics al día. En Windows 10 y 11 hay muchos, pero algunos son especialmente prácticos:

  • Win + A: abre el Centro de actividades (notificaciones y accesos rápidos).
  • Win + D: muestra el escritorio (o vuelve a las ventanas abiertas).
  • Win + M: minimiza todas las ventanas de golpe.
  • Win + E: abre el Explorador de archivos.
  • Win + R: lanza la ventana “Ejecutar”.
  • Alt + Tab: cambia entre ventanas recientes.
  • Win + Tab: muestra la vista de tareas y escritorios virtuales.
  • Win + Flechas: ajusta una ventana a un lado, esquina o maximiza/minimiza.
  • Win + Ctrl + D: crea un escritorio virtual nuevo.
  • Win + Ctrl + F4: cierra el escritorio virtual actual.
  • Win + L: bloquea el equipo.
  • Win + G: abre la barra de juegos.
  • Win + .: muestra el selector de emojis.

Además existe el historial del portapapeles con Win + V, que te muestra todo lo que has copiado recientemente para poder pegarlo cuando quieras. Es uno de esos detalles que, una vez los pruebas, no puedes dejar de usar.

Si tu portátil cuenta con panel táctil de precisión, también tienes gestos multitáctiles muy prácticos: deslizar tres dedos hacia arriba muestra todas las ventanas (vista de tareas), hacia abajo enseña el escritorio, y deslizar tres dedos a izquierda o derecha cambia entre aplicaciones activas. Un toque con tres dedos puede abrir Cortana u otra acción que configures.

Ajustes de inicio de sesión: rapidez y seguridad

Windows 10 permite adaptar el inicio de sesión a tus prioridades. Si vives solo o tu PC no contiene datos sensibles, puedes hacer que el sistema entre automáticamente en tu cuenta sin pedir contraseña. Para ello, abre Ejecutar (Win + R), escribe netplwiz y desmarca la casilla “Los usuarios deben escribir su nombre de usuario y contraseña para usar el equipo”. Ten en cuenta que la contraseña sigue existiendo, simplemente no se pedirá al arrancar.

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En el lado opuesto, si te preocupa más la seguridad, Windows Hello ofrece inicio de sesión biométrico mediante huella o reconocimiento facial, siempre que tu equipo tenga el hardware necesario. Desde Configuración > Cuentas > Opciones de inicio de sesión puedes configurar la huella dactilar o el rostro, añadiendo una capa de seguridad rápida y cómoda.

A nivel de cuentas, es muy recomendable dejar de usar una sesión con permisos de administrador para todo. Lo ideal es trabajar en el día a día con una cuenta estándar y reservar la de administrador solo para instalar programas o hacer cambios grandes en el sistema. Si algún malware se cuela mientras usas una cuenta estándar, el daño que podrá hacer será mucho más limitado.

Teclado en pantalla, notas rápidas y herramientas integradas

Windows 10 trae varias utilidades “pequeñas” que te pueden sacar de un apuro en el momento más tonto. Una de ellas es el teclado virtual, muy útil si se estropea el teclado físico o si necesitas escribir caracteres que tu teclado no tiene (por ejemplo, la Ñ en un teclado inglés).

Curiosamente, Windows 10 incluye dos teclados en pantalla diferentes. Uno lo activas desde Ejecutar (Win + R) escribiendo OSK, y aparece como una ventana flotante clásica. El otro se activa clicando derecho en la barra de tareas y marcando “Mostrar el botón del teclado táctil”, que muestra un teclado pensado para pantallas táctiles.

Otro imprescindible son las notas rápidas (Sticky Notes). Si no viene instalada, puedes descargarla desde la Microsoft Store. Basta con abrir la app y pulsar en el icono “+” para crear notas de colores que se quedan flotando en el escritorio. Además, se sincronizan con el móvil a través de tu cuenta de Microsoft, de modo que puedes consultar tus recordatorios en cualquier dispositivo.

La aplicación Calculadora también es más potente de lo que parece. Además de la calculadora estándar y científica, incluye un conversor de unidades, modo para programadores y cálculo de fechas. Este último te permite sumar o restar días, semanas o meses a una fecha concreta, o ver cuántos días hay entre dos fechas, algo muy cómodo para planificar proyectos o vacaciones.

Por último, la app Mapas de Windows utiliza cartografía de Here y se puede usar sin conexión. Desde su configuración encontrarás el apartado de “Mapas sin conexión”, donde puedes descargar regiones completas para consultarlas aunque no tengas Internet, ideal para portátiles cuando viajas.

Trucos de red: compartir conexión, proyectar pantalla e imprimir a PDF

Hoy casi todo pasa por la conexión a Internet, y Windows 10 incluye varios trucos para aprovecharla mejor. Uno muy cómodo es la zona con cobertura inalámbrica, que convierte tu PC en un punto de acceso Wi-Fi. Desde los accesos rápidos del Centro de actividades pulsa en “Zona con cobertura inalámbrica móvil” para compartir la conexión que llega al ordenador con otros dispositivos. Puedes cambiar el nombre de la red y la contraseña desde Configuración > Red e Internet > Zona con cobertura inalámbrica móvil.

Si necesitas una pantalla más grande y no tienes un HDMI a mano, puedes proyectar Windows de forma inalámbrica en una TV o monitor compatible. Usa el acceso rápido “Proyectar” o pulsa Win + P, elige “Conectarse a una proyección inalámbrica” y selecciona el dispositivo al que quieras enviar la imagen. Es perfecto para presentaciones, ver contenido multimedia o trabajar más cómodo desde el sofá.

Otra función muy práctica es la impresión a PDF integrada. En cualquier programa que tenga opción de imprimir, solo tienes que elegir la impresora “Microsoft Print to PDF”. En lugar de salir por papel, se generará un archivo PDF que puedes guardar donde quieras, ideal para enviar documentos, guardar facturas online o archivar páginas web.

Integración con Google, traducciones rápidas y búsqueda mejorada

Aunque Windows 10 está muy ligado a las cuentas de Microsoft, se integra bastante bien con Google. Desde Configuración > Cuentas > Correo electrónico y cuentas puedes agregar tu cuenta de Google y sincronizar correo, calendario y contactos. Así podrás consultar Gmail en la app Correo, ver tus eventos de Google Calendar en la app Calendario y gestionar tus contactos de Google desde Windows.

El buscador de la barra de tareas también da más juego del que parece. Gracias a la integración con Bing, puedes traducir palabras o frases directamente desde el menú Inicio. Solo tienes que escribir “traduce” seguido del texto que quieras traducir, o usar fórmulas del tipo “traduce al inglés” para indicar idioma de destino.

En Windows 11, la búsqueda gana enteros: con Win + S abres un buscador más potente y mejor organizado, que mezcla resultados locales (archivos, apps) con resultados en la web. Esto te permite localizar prácticamente cualquier cosa con unas pocas pulsaciones.

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Privacidad y seguridad en un Windows 10 sin soporte

Desde el 14 de octubre de 2025, Windows 10 ha dejado de recibir actualizaciones de seguridad estándar. Eso no significa que tengas que tirar tu PC a la basura, pero sí que cambia las reglas del juego: hay que ser más cuidadoso con la seguridad.

La primera opción, oficial, es contratar las Actualizaciones de Seguridad Extendidas (ESU) que Microsoft ofrece ahora también a usuarios domésticos. Es una suscripción anual que mantiene tu sistema parcheado contra vulnerabilidades críticas, algo importante si usas el PC para trabajar o manejar datos sensibles.

Si no quieres pagar esa suscripción, existen soluciones como 0patch, que aplican “micro parches” en memoria para tapar agujeros de seguridad sin modificar en profundidad los archivos de Windows. Este tipo de herramientas monitoriza vulnerabilidades nuevas y aplica pequeños fragmentos de código para corregirlas sobre la marcha, reduciendo el riesgo mientras sigues usando Windows 10.

Más allá de los parches, la gestión de usuarios y permisos se vuelve crucial. Como se comentaba antes, trabajar con una cuenta estándar limita lo que un malware puede hacer si entra en el sistema. Si el virus intenta modificar archivos del sistema o instalarse de forma persistente, se topará con la barrera de permisos.

El navegador web es ahora una de las primeras líneas de defensa. Asegúrate de mantener siempre actualizado Chrome, Firefox o Edge, ya que los navegadores siguen recibiendo parches de seguridad y funciones de protección frente a webs maliciosas y scripts peligrosos. Mientras los desarrolladores mantengan el soporte para Windows 10, tu navegador será un cortafuegos esencial frente a amenazas online.

También es importante revisar la configuración de privacidad de Windows 10. Desde Configuración > Privacidad puedes desactivar muchas opciones de recopilación de datos, controlar qué apps acceden a tu cámara, micrófono, contactos, ubicación, etc. Además, puedes desactivar gran parte de las funciones de Cortana si no quieres que recopile información sobre tu uso y hábitos.

Finalmente, Microsoft ofrece una página específica para ajustar los anuncios personalizados asociados a tu cuenta (choice.microsoft.com/opt-out), donde puedes desactivar la publicidad basada en tus datos tanto en tu cuenta de Microsoft como en el navegador que uses.

La vida útil real de Windows 10 y cuándo plantearse el cambio

La realidad es que muchos ordenadores que se han quedado en Windows 10 lo hacen no por falta de potencia, sino por requisitos artificiales de Windows 11. El nuevo sistema exige TPM 2.0 y una lista bastante limitada de procesadores compatibles, lo que deja fuera equipos perfectamente válidos para tareas exigentes como edición de vídeo o juegos.

Eso sí, incluso con todas las medidas de seguridad adicionales, hay que asumir que estas estrategias sirven para ganar tiempo, no para alargar indefinidamente el uso de un sistema desfasado. Windows 10 seguirá siendo utilizable mientras los navegadores, antivirus y aplicaciones clave sigan dando soporte.

En la práctica, esto significa que puedes estirar uno o dos años más de vida útil real para tu PC con Windows 10, aprovechando la potencia del hardware y aplicando las recomendaciones de seguridad que hemos visto. Con el tiempo, el freno no vendrá tanto de Microsoft como del propio ecosistema de Internet y las apps, que poco a poco irán dejando de ser compatibles.

Mientras tanto, conviene ir planificando con calma una futura actualización de equipo o un cambio de sistema operativo, para que cuando llegue el momento no te pille de sorpresa. Y hasta entonces, con los trucos, ajustes y buenas prácticas que hemos repasado, puedes mantener tu Windows 10 ágil, funcional y bastante más seguro de lo que cabría esperar para un sistema sin soporte estándar.

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