Nueva ISO de Windows 11: descarga, versiones y cómo usarla

Última actualización: 19 de marzo de 2026
  • Windows 11 solo está disponible en 64 bits y requiere UEFI, TPM 2.0 y arranque seguro en equipos compatibles x64 y ARM64.
  • La ISO puede descargarse directa desde Microsoft o mediante Media Creation Tool para crear fácilmente USB o DVD de instalación.
  • Existen versiones específicas como 25H2 y 26H1, accesibles mediante ISO oficial, paquetes de habilitación o herramientas como UUP Dump.
  • Herramientas de terceros permiten crear medios arrancables avanzados, pero Microsoft solo garantiza soporte en instalaciones oficiales.

Nueva ISO de Windows 11

Si estás buscando la nueva ISO de Windows 11 para instalar o reinstalar el sistema, ya sea en tu PC principal, en una máquina virtual o junto a Linux, aquí vas a encontrar una guía completa y en castellano de España. Te voy a contar qué opciones da Microsoft, qué cambios trae la nueva herramienta oficial, qué ediciones hay (x64 y ARM64), y cómo moverte si quieres probar versiones como 25H2 o 26H1.

Todo lo que vas a leer se basa en la información oficial de Microsoft y en lo que explican webs especializadas sobre la ISO de Windows 11, la Media Creation Tool, los requisitos de hardware (incluido TPM 2.0 y Secure Boot) y alternativas como UUP Dump o herramientas de terceros. La idea es que, cuando termines, tengas clarísimo qué archivo bajar, cómo crear tu USB arrancable y qué versión te interesa según tu equipo.

Requisitos previos antes de descargar la ISO de Windows 11

Antes de lanzarte a bajar nada, conviene que tengas claro qué necesitas a nivel de conexión, almacenamiento y hardware, tanto para la descarga como para la instalación posterior.

Por un lado, es imprescindible contar con una conexión a Internet estable. La ISO de Windows 11 ronda los 5,2 GB, así que no es precisamente un archivo ligero; si tu proveedor de Internet aplica límites de datos, tenlo en cuenta para no llevarte sustos en la factura.

También es importante revisar que tienes espacio libre suficiente en el equipo donde descargas la ISO, o en la unidad USB o disco externo que vayas a usar. Entre el archivo ISO, los archivos temporales y algún extra, es recomendable no ir justo: deja margen de sobra para evitar errores de descarga.

Si vas a crear un medio físico, necesitarás o bien una memoria USB vacía de al menos 8 GB, o bien un DVD de doble capa en blanco si tu equipo todavía cuenta con grabadora. Microsoft recomienda claramente usar una unidad USB limpia, porque todo lo que haya dentro se borrará durante el proceso de creación del medio de instalación.

En el escenario de que intentes grabar la ISO en DVD y el sistema te indique que “la imagen de disco es demasiado grande”, toca optar por un DVD de doble capa. Aun así, hoy en día lo más práctico y rápido suele ser el pendrive USB.

Comprobar compatibilidad del PC con Windows 11

De poco sirve tener la ISO si tu máquina no cumple los requisitos mínimos de Windows 11. Aunque puedas forzar la instalación, Microsoft es muy clara: hacerlo en un equipo incompatible puede dejarte sin soporte ni actualizaciones.

El primer punto fundamental es que tu PC tenga una CPU de 64 bits. Windows 11 solo está disponible en 64 bits; los procesadores de 32 bits se quedan fuera. Para comprobarlo, en Windows puedes ir a Configuración > Sistema > Acerca de o buscar “Información del sistema” y fijarte en el apartado “Tipo de sistema”.

Los requisitos mínimos generales que Microsoft marca para Windows 11 incluyen un procesador de 1 GHz o más, con dos o más núcleos en arquitectura de 64 bits o SoC compatible, al menos 4 GB de RAM, y un almacenamiento interno de 64 GB o superior. A esto se suma firmware UEFI con capacidad de arranque seguro (Secure Boot) y un TPM 2.0 operativo.

A nivel gráfico, el sistema pide una GPU compatible con DirectX 12 y controlador WDDM 2.x, y una pantalla de 9 pulgadas o más con resolución mínima HD de 720p. Además, para ciertas ediciones como Windows 11 Home es obligatorio usar cuenta Microsoft y conexión a Internet durante la configuración inicial.

Microsoft avisa expresamente de que no recomienda instalar Windows 11 en equipos que no cumplan estos mínimos. Si insistes en hacerlo en un PC que no entra dentro de los requisitos, asumes el riesgo de sufrir fallos de compatibilidad, perder el derecho a recibir actualizaciones y quedar fuera de la cobertura de garantía del fabricante por problemas derivados de esa incompatibilidad.

Por otro lado, ten presente que deberás seleccionar el mismo idioma que ya tienes instalado si vas a actualizar sobre tu sistema actual. Puedes verlo en Configuración > Hora e idioma o en el panel de control, en la sección de Región.

Métodos oficiales para descargar la ISO de Windows 11

Microsoft ofrece varias formas de obtener la ISO oficial de Windows 11 desde su web, cada una pensada para un escenario diferente: actualizar tu PC actual, crear un USB arrancable para otro equipo o descargar la ISO multi-edición para instalarla donde quieras.

La vía más directa es ir a la página oficial de descarga de Windows 11 en Microsoft: microsoft.com/es-es/software-download/windows11. Desde ahí verás tres grandes bloques: el Asistente de instalación, la herramienta para crear medios de instalación y la sección para descargar la imagen de disco (ISO).

Si solo te interesa el archivo ISO genérico, desplázate hasta la parte donde pone “Descargar imagen de disco de Windows 11 (ISO)”. En el desplegable “Seleccionar descarga” elige la opción Windows 11 (multi-edition ISO) y pulsa el botón de descargar. Este archivo sirve tanto para instalaciones limpias como para máquinas virtuales.

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A continuación tendrás que seleccionar el idioma del producto. Escogerás el que quieras que use Windows de inicio; más tarde podrás añadir otros paquetes de idioma, pero la instalación base se hará en el que elijas aquí. Tras marcarlo, haz clic en Confirmar para continuar.

La web generará un enlace temporal de descarga para la ISO de 64 bits, etiquetado normalmente como “64-bit Download”. Ese enlace solo tendrá validez durante 24 horas desde que se crea, así que es mejor descargar el archivo en el momento y no dejarlo para “luego”.

Ten presente que Windows 11 solo se ofrece en 64 bits, así que no habrá opción de ISO de 32 bits para equipos antiguos; si tu procesador es exclusivamente de 32 bits, tendrás que quedarte en versiones anteriores de Windows.

Media Creation Tool: la herramienta oficial renovada

Además de la descarga directa de la ISO, Microsoft mantiene la conocida Herramienta de creación de medios (Media Creation Tool, MCT), que sirve tanto para actualizar tu equipo como para preparar un USB o un archivo ISO listo para grabar.

En las últimas actualizaciones de Windows 11, Microsoft ha renovado casi por completo la MCT. Esta utilidad permite crear medios de arranque y descargar imágenes de Windows 11 oficiales sin tener que pelearte con particiones o gestores de descarga. El atractivo principal de la herramienta es justo su sencillez: en unos pocos pasos, deja un USB arrancable preparado.

Con cada parche de seguridad mensual, la empresa actualiza también la Media Creation Tool para incluir la build más reciente. Eso evita que, al terminar de instalar desde el USB, te toque bajar un aluvión de actualizaciones enormes nada más iniciar el sistema por primera vez.

Hay un matiz importante: Microsoft ya ha avisado de que la MCT actualizada puede no funcionar como es debido en equipos con Windows 10, especialmente según se acerca el fin de soporte del sistema en octubre de 2025. En algunos casos la herramienta puede cerrarse de golpe sin mostrar mensajes de error. La prioridad de la compañía está claramente en Windows 11.

Para usar la MCT, primero descárgala desde la página de Windows 11 en la sección “Crear medios de instalación”. Guárdala en tu PC y, una vez completada la descarga, ejecútala como administrador. Tendrás que aceptar los términos de licencia para continuar.

En la pantalla “¿Qué desea hacer?”, selecciona la opción “Crear un medio de instalación para otro PC” y pulsa en Siguiente. Después, elige idioma, edición y arquitectura (64 bits) de Windows 11; normalmente es buena idea dejar marcadas las opciones recomendadas para este PC, a menos que sepas exactamente qué necesitas.

En la siguiente ventana podrás decidir si la herramienta debe preparar directamente una unidad flash USB arrancable o si prefieres que genere un archivo ISO para grabarlo más tarde en DVD. En el primer caso, inserta una memoria USB vacía de al menos 8 GB (su contenido se borrará por completo), selecciónala en la lista y deja que la utilidad haga el resto.

ISO genérica vs. herramienta de creación de medios

Mucha gente duda entre bajar la ISO directa desde la web de Microsoft o tirar de Media Creation Tool para crear un USB. A nivel de versión de Windows, ambas opciones descargan imágenes oficiales; no estás “atado” a la licencia o configuración del PC desde el que haces el USB.

La ISO directa es perfecta si quieres guardar el archivo para usarlo varias veces, montarlo en una máquina virtual o personalizar más el proceso (por ejemplo, usando herramientas como Rufus). Tendrás un .iso multi-edición y luego, en la instalación, será la clave de producto la que determine qué edición se activa.

La Media Creation Tool, por su parte, resulta ideal si no te quieres complicar: la propia utilidad se encarga de descargar la última versión disponible y dejar el USB de arranque listo sin necesidad de manipular manualmente la ISO. Además, puede crear también un archivo ISO si marcas esa opción en lugar de USB.

En cuanto a la duda típica de “si creo el USB desde otro PC con Windows 11, ¿se me instalará la versión de ese equipo?”, puedes estar tranquilo: la herramienta no clona el sistema instalado en esa máquina. Lo que hace es descargar desde los servidores de Microsoft la imagen estándar de Windows 11, igual para todos, y usarla para generar el medio de instalación.

Resumiendo mucho: el archivo ISO es el paquete crudo que luego puedes usar como quieras (USB, DVD, VM), mientras que la Media Creation Tool es un asistente que te guía y automatiza el proceso de creación del medio de arranque, además de permitir una actualización directa del sistema que estás usando.

Uso de la ISO de Windows 11 en formato archivo

Si no quieres toquetear USBs ni discos, puedes instalar Windows 11 directamente montando la ISO desde el propio Windows. Este método sirve para actualizar tu instalación actual, no para formatear desde cero arrancando fuera del sistema.

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Primero, localiza en el Explorador de archivos el archivo ISO que has descargado. Haz clic derecho sobre él, entra en Propiedades y, en la pestaña “General”, pulsa en “Cambiar” donde indica “Se abre con”. Selecciona “Explorador de Windows” como programa por defecto para abrir archivos ISO y aplica los cambios.

Después, vuelve a hacer clic derecho sobre la ISO y elige la opción “Montar”. Windows creará una unidad de disco virtual que verás como si fuera un nuevo lector de DVD. Ábrela con doble clic y dentro encontrarás, entre otros archivos, el clásico setup.exe.

Ejecuta setup.exe y se iniciará el asistente de instalación de Windows 11, desde el cual podrás elegir si conservar tus archivos y aplicaciones, solo los archivos, o hacer una instalación casi limpia sobre la misma partición. Es fundamental que antes de seguir hagas una copia de seguridad de tus datos importantes.

En caso de que la instalación falle o se produzcan errores por incompatibilidades, es posible que pierdas datos. Si te ocurre algo así, lo recomendable es dejar de usar el disco inmediatamente y plantearte recurrir a una herramienta de recuperación de datos especializada para intentar restaurar la información perdida antes de que se sobrescriba.

Instalar Windows 11 desde USB o DVD de arranque

Si lo que vas a hacer es una instalación limpia en un equipo nuevo o usado, o quieres formatear a conciencia, lo más cómodo es arrancar desde un USB o DVD de instalación preparado previamente con la ISO.

Una vez tengas el medio creado (ya sea con la Media Creation Tool, con Rufus o con cualquier otra utilidad fiable), conecta la unidad USB al PC objetivo o inserta el DVD en su lector. Guarda tu trabajo y reinicia el ordenador.

Dependiendo de la placa base, puede que el sistema arranque directamente desde el USB/DVD, pero lo normal es que tengas que abrir el menú de arranque o modificar el orden de boot en la BIOS o UEFI. Las teclas más habituales para entrar son F2, F12, Supr o Esc justo al encender el equipo.

Si en el menú de arranque no te aparece la unidad USB o el lector de DVD, quizá tengas que desactivar temporalmente el Arranque seguro (Secure Boot) en la configuración de firmware. Para ello, lo mejor es revisar el manual del fabricante de tu PC o consultar la web oficial del mismo, ya que cada marca suele tener sus propios menús.

Hay veces que, aunque cambies el orden de arranque, el equipo sigue entrando al Windows anterior. En ese caso, prueba a asegurarte de que el PC se apaga por completo antes de encenderlo de nuevo (eligiendo Apagar en lugar de Reiniciar), porque con el inicio rápido activado puede saltarse el cambio de orden de boot.

Cuando consigas iniciar desde el medio de instalación, verás la pantalla de “Instalar Windows”. Ahí podrás elegir idioma, formato de hora y método de entrada de teclado, y luego hacer clic en Siguiente. Después, pulsa en “Instalar ahora” y sigue el asistente, introduciendo tu clave de producto si quieres activar la edición correspondiente.

Si durante el proceso cambiaste el orden de arranque en la BIOS/UEFI, es posible que, al terminar la instalación, el sistema vuelva a mostrarte de nuevo la pantalla de “Instalar Windows”. En ese caso, basta con restaurar el orden de arranque original para que el PC arranque directamente desde el disco donde acabas de instalar Windows 11.

Descargar la ISO de Windows 11 para ARM64

Además de la clásica ISO para procesadores x64 (Intel y AMD), Microsoft ofrece una imagen específica para equipos ARM64, pensada para dispositivos con procesadores basados en esta arquitectura, como muchos Copilot+ PC recientes.

En este caso, tienes que asegurarte de que el equipo donde vas a instalar Windows 11 utiliza un procesador de 64 bits basado en Arm. Puedes comprobarlo igual que antes, entrando en Configuración > Sistema > Acerca de y revisando el “Tipo de sistema”, o usando la aplicación “Información del sistema”.

La ISO ARM64 también exige que el PC cumpla con los requisitos mínimos oficiales de Windows 11. Microsoft vuelve a remarcar el mismo aviso: no es buena idea forzar la instalación en máquinas no compatibles, porque puede dar lugar a errores, falta de soporte y ausencia de futuras actualizaciones.

Una vez descargada la imagen ARM64 desde la web oficial, Microsoft permite usar la opción “Comprobar la descarga” para verificar la integridad del archivo ISO y evitar problemas de corrupción. Es un paso extra que merece la pena hacer, sobre todo con conexiones inestables.

Las instrucciones de instalación desde la ISO ARM64 son prácticamente idénticas a las de x64: puedes montar la ISO desde Windows para hacer una actualización in situ, o crear un USB arrancable y seguir el mismo procedimiento de arranque desde el medio para una instalación limpia.

Versiones avanzadas: Windows 11 25H2 y 26H1

Más allá de la ISO genérica que ofrece Microsoft, muchos usuarios buscan imágenes concretas de versiones como Windows 11 25H2 o la futura 26H1, ya sea para probar novedades o para labores de mantenimiento y virtualización.

Windows 11 25H2 se lanzó oficialmente como gran actualización y, con el tiempo, Microsoft ha puesto a disposición la ISO final en sus propios servidores, tanto para arquitecturas x64 como para ARM64. También existe un pequeño paquete de habilitación en formato .msu que, si ya tienes instaladas versiones como 24H2, te permite activar las nuevas funciones sin descargar una ISO completa.

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Si estás en 24H2 puedes instalar ese paquete de habilitación simplemente haciendo doble clic en el archivo .msu y siguiendo las indicaciones. En cambio, si vienes de Windows 10 o de Windows 11 23H2, lo que necesitarás es la ISO completa de 25H2 para realizar una actualización mayor o una instalación limpia.

En paralelo, Microsoft está trabajando en Windows 11 26H1, una versión que, por ahora, no se distribuye como una actualización estándar para todos los PCs. Se trata de una actualización de plataforma que, en principio, está pensada en exclusiva para nuevos equipos ARM64 con procesadores Snapdragon X2 Plus, Elite y Extreme.

Esto significa que, si tu PC usa hardware Intel o AMD, no verás Windows 11 26H1 llegar de forma oficial como actualización normal. Aun así, los más inquietos pueden probar compilaciones preliminares recurriendo a herramientas como UUP Dump, que permiten crear una ISO personalizada a partir de las builds Insider alojadas en servidores de Microsoft.

El funcionamiento de UUP Dump es sencillo: accedes a su web, eliges Windows 11 Insider Preview del canal apropiado (por ejemplo, Canary para las builds más avanzadas), seleccionas el idioma y la edición (como Windows 11 26H1), marcas la opción de “Descargar y convertir a ISO” e incluyes las actualizaciones. Esto genera un paquete ZIP con un script que, al ejecutarlo como administrador, descarga todos los paquetes y construye el archivo ISO en tu disco.

Una vez finaliza el proceso, tendrás una ISO no oficial pero generada desde los servidores de Microsoft, que puedes usar para actualizar una máquina virtual de pruebas, especialmente útil si quieres echar un vistazo temprano a 26H1 sabiendo que, de momento, no aporta nuevas funciones visibles sino compatibilidad con el nuevo hardware.

A la hora de descargar ISO o paquetes de habilitación desde enlaces de terceros, asegúrate siempre de que apuntan a dominios oficiales de Microsoft, como los servidores de distribución de la propia empresa. De esta forma te garantizas que las imágenes son auténticas y libres de modificaciones maliciosas.

Alternativas y herramientas de terceros relacionadas con la ISO

Aunque Microsoft quiere que uses sus utilidades oficiales, en la práctica muchos usuarios recurren a herramientas de terceros para manejar la ISO de Windows 11, hacer instalaciones en equipos no soportados o crear entornos portables del sistema.

Una de las más conocidas es Rufus, que permite volcar la ISO oficial en un USB y, además, da la opción de relajar ciertos requisitos como el TPM 2.0 o el Arranque seguro, e incluso saltarse la obligatoriedad de usar cuenta Microsoft durante la instalación. Microsoft es consciente de la existencia de estas soluciones, pero su apuesta es reforzar la Media Creation Tool para minimizar la necesidad de utilidades externas.

Otro conjunto de soluciones viene de la mano de herramientas como Win11 Builder y EaseUS OS2Go, que permiten descargar ISO de Windows 11 y otras versiones, crear USB arrancables e incluso montar un Windows portátil en una memoria USB que puedas ejecutar en diferentes máquinas, incluidas algunas más antiguas sin TPM 2.0 o sin UEFI con arranque seguro.

Win11 Builder actúa como un descargador centrado en el sistema operativo de Microsoft, mientras que OS2Go permite clonar tu Windows 11 completo a un USB, con tus programas, juegos y ajustes, y arrancarlo en equipos compatibles sin necesidad de reinstalarlo todo desde cero.

Estas opciones son útiles si necesitas entornos de pruebas, recuperación rápida o movilidad, pero conviene recordar que, a nivel de licencia y soporte, Microsoft solo reconoce como plenamente soportadas las instalaciones que respetan los requisitos de hardware y se basan en sus propias imágenes y herramientas.

En cualquier caso, siempre que descargues una ISO, ya sea desde la web oficial o a través de aplicaciones de terceros, la clave está en comprobar que el origen es fiable, que las sums de verificación coinciden cuando estén disponibles, y que no estás ejecutando scripts o ejecutables de procedencia dudosa.

Con todo lo anterior, tienes a tu alcance un abanico bastante completo de formas de descargar la nueva ISO de Windows 11, prepararla en un USB o montarla directamente, tanto en PCs x64 como en dispositivos ARM64 y, si te apetece trastear, incluso en builds avanzadas como 25H2 o 26H1. Entendiendo para qué sirve cada método y qué implicaciones tiene a nivel de compatibilidad, soporte y seguridad, podrás elegir con cabeza la opción que mejor encaja con tu equipo y con el uso que quieras darle al sistema.

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