Fallos gráficos en Windows 11 con NVIDIA: causas, síntomas y soluciones

Última actualización: 14 de febrero de 2026
  • La actualización KB5074109 de Windows 11 ha provocado caídas de rendimiento, artefactos y pantallas negras, sobre todo en PCs con GPU NVIDIA.
  • NVIDIA ha reconocido el problema, investiga su origen y recomienda desinstalar temporalmente el parche mientras lanza hotfix específicos para sus drivers.
  • Microsoft ha publicado actualizaciones opcionales y parches de emergencia, pero aún no existe una corrección completa que resuelva todos los errores gráficos.
  • Los usuarios pueden mitigar el impacto revisando parches instalados, desinstalando KB5074109, actualizando drivers y valorando una actualización local de Windows 11.

Problemas graficos en Windows 11

Si llevas unas semanas notando que tu PC con Windows 11 va raro al jugar —caídas de FPS, artefactos visuales, pantallas negras o parpadeos extraños— no estás solo. Un parche de seguridad reciente del sistema ha encendido todas las alarmas, sobre todo entre quienes usan tarjetas gráficas de NVIDIA en equipos orientados al gaming.

Lo que debería haber sido una actualización rutinaria se ha convertido en una pequeña pesadilla. El parche acumulativo KB5074109 para Windows 11 está detrás de buena parte de los fallos gráficos reportados en las últimas semanas: bajones de rendimiento de dos dígitos, glitches en juegos punteros, bloqueos al iniciar y hasta pantallazos azules en algunos equipos. Y para rematar, las soluciones oficiales llegan con cuentagotas.

Qué está pasando con KB5074109 y los fallos gráficos en Windows 11

Actualizacion KB5074109 Windows 11

La actualización de seguridad KB5074109 para Windows 11, distribuida como parche obligatorio de enero, ha resultado ser mucho más problemática de lo esperado. Esta build, que en teoría llegaba para cerrar vulnerabilidades y pulir pequeños errores, ha disparado las quejas por inestabilidad gráfica y pérdida de rendimiento, especialmente en PCs con GPU NVIDIA.

Durante los días posteriores a su lanzamiento, empezaron a aparecer casos en el Feedback Hub de Windows, foros oficiales de NVIDIA y comunidades de jugadores. Al principio se culpó a los nuevos controladores de la marca lanzados en esas mismas fechas, pero muchos usuarios comprobaron que los problemas persistían incluso tras revertir los drivers, lo que apuntaba ya claramente a Windows.

Conforme se fueron cruzando informes, el patrón se hizo evidente: los errores gráficos comenzaban tras instalar KB5074109 y desaparecían al desinstalarla. Esto incluía parpadeos de imagen, corruptelas visuales y caídas bruscas de FPS en títulos exigentes, todo ello sin cambios de hardware ni de configuración aparente por parte del usuario.

El alcance del problema no se limita a los juegos. También se han visto afectadas aplicaciones profesionales y servicios corporativos, lo que ha obligado a muchas empresas a revisar con urgencia sus políticas de actualización automática para evitar interrupciones masivas.

Síntomas: cómo se manifiestan los errores gráficos en Windows 11

Los testimonios recopilados describen un abanico bastante consistente de síntomas. Entre los más comunes se encuentran pérdidas de entre 10 y 20 fotogramas por segundo en juegos donde antes el rendimiento era estable, algo fácil de notar si usas un monitor de 120 o 144 Hz y de repente la fluidez se desploma.

En títulos como Forza Horizon 5, varios jugadores hablan de rectángulos oscuros, sombras extrañas y otros artefactos visuales que no aparecían antes de la actualización. También se reportan glitches similares en juegos tan dispares como Cyberpunk 2077, Hogwarts Legacy o Warzone, con microcortes constantes y sensación de stuttering incluso en equipos de gama alta.

Otra queja recurrente es la aparición de pantallas negras al arrancar el sistema o justo antes de cargar el escritorio. En algunos casos, el sistema termina recuperándose al cabo de unos segundos; en otros, el PC se queda colgado o entra en un bucle de reinicios que obliga a intervenir desde las opciones avanzadas de recuperación de Windows.

No faltan tampoco los casos de bloqueos esporádicos, parpadeos en el escritorio y fallos en configuraciones multimonitor. Usuarios que trabajaban con dos o tres pantallas han visto cómo, tras KB5074109, se producen desconexiones aleatorias, cambios forzados de resolución o problemas con tecnologías como G-Sync.

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Por ahora, los reportes se concentran prácticamente en sistemas con tarjetas gráficas NVIDIA. Los usuarios con GPU AMD no parecen estar sufriendo los mismos síntomas, lo que refuerza la idea de que hablamos de una interacción muy concreta entre el subsistema gráfico de Windows 11 y determinados controladores de NVIDIA.

La postura de NVIDIA: reconocimiento del fallo y medidas provisionales

Lejos de escurrir el bulto, NVIDIA ha reconocido abiertamente que hay un problema serio tras la actualización KB5074109. A través de los foros oficiales, un administrador de la compañía —identificado como Manuel— confirmó que el equipo técnico está analizando los informes recibidos y que hay una investigación en marcha para reproducir exactamente los fallos.

Lo llamativo es que, aunque todo indica que el origen del conflicto está en el propio Windows 11, NVIDIA está dedicando recursos internos para estudiar el comportamiento de sus drivers en esta versión del sistema. En uno de los hilos más activos, el representante llega a detallar que, de momento, la única medida realmente eficaz que ven los usuarios es revertir la actualización de enero.

En paralelo, la compañía ha ido lanzando revisiones y hotfix de sus controladores para mitigar parte de los daños. Un ejemplo es el hotfix 581.94, que se publicó tras detectarse que, después de determinados parches de Windows 11, se producía una pérdida apreciable de rendimiento en múltiples juegos, aun sin cambios de hardware.

También se ha confirmado que la versión del driver GeForce Game Ready 591.86, publicada a finales de enero, podría verse afectada por esta situación, con errores gráficos y comportamientos anómalos en algunos títulos. NVIDIA trabaja para aislar qué parte del problema depende de sus controladores y cuál corresponde estrictamente al sistema operativo.

Mientras tanto, el mensaje de la marca a sus usuarios avanzados es claro: si notas artefactos o caídas de FPS desde enero, revisa qué parches de Windows tienes instalados, y si aparece KB5074109 entre ellos, plantéate desinstalarla de manera temporal hasta que exista un arreglo estable que no comprometa la seguridad.

Qué dice Microsoft: parches alternativos y ausencia de una solución completa

Por parte de Microsoft, la reacción ha sido más lenta y, para muchos, insuficiente. La compañía ha tenido que reconocer varios problemas graves asociados a KB5074109, especialmente relacionados con bloqueos de arranque, fallos en conexiones de Escritorio remoto (incluyendo servicios como Azure y Microsoft 365) y cuelgues de Outlook.

Para abordar el desastre inicial, Redmond lanzó una actualización opcional identificada como KB5074105, diseñada principalmente para atacar los fallos de pantalla negra en determinados entornos. Este parche ha permitido que algunos equipos dejen de quedarse a oscuras al iniciar, pero no está nada claro que resuelva los errores de rendimiento gráfico dentro de los juegos.

En foros técnicos y comunidades de soporte se insiste en que la combinación de KB5074109 con ciertos drivers de NVIDIA sigue generando inestabilidad, incluso después de instalar KB5074105. Es decir, aunque el arranque sea ahora más fiable en algunos sistemas, las pérdidas de FPS, los glitches visuales y el stuttering siguen ahí.

Lo que más molesta a muchos usuarios es la falta de comunicación pública y transparente. No hay, a día de hoy, un mensaje oficial claro que reconozca el impacto de KB5074109 en el rendimiento gráfico ni un calendario definido para un parche correctivo global que no obligue a renunciar a las mejoras de seguridad.

En el ámbito empresarial, algunas organizaciones han optado directamente por bloquear la distribución de KB5074109 en sus flotas de PC hasta que Microsoft garantice una versión estable. Esto supone un conflicto evidente entre la necesidad de mantener los equipos protegidos y la obligación de asegurar que el entorno de trabajo no se rompa cada vez que llega el segundo martes de parches del mes.

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Minidumps, kernel y fallos profundos en el subsistema gráfico

Más allá de los síntomas visibles, algunos usuarios avanzados han analizado minidumps generados durante pantallazos azules posteriores a la instalación de KB5074109. En uno de los casos revisados, la comprobación arrojó un bugcheck 0xFC, catalogado como ATTEMPTED_EXECUTE_OF_NOEXECUTE_MEMORY.

En dicho volcado de memoria, el módulo implicado era ntkrnlmp.exe (el kernel multiprocesador de Windows) y la función señalada, MiCheckSystemNxFault, con una pila dominada por funciones internas de gestión de memoria como MmAccessFault, MiRaisedIrqlFault y KiPageFault. Traducido al día a día, todo apunta a un fallo interno del kernel asociado a la memoria marcada como No eXecute (NX).

Aunque en este análisis concreto no aparecía el típico nvlddmkm.sys (driver de NVIDIA) como culpable directo, no se puede descartar que algún controlador esté corrompiendo memoria de forma sutil y provocando que el kernel detecte una violación de las reglas NX. El resultado para el usuario es el de siempre: pantallazo, reinicio y la sensación de que todo va a peor desde que se actualizó el sistema.

Algunos expertos sospechan que podría haber un problema de compatibilidad entre Windows 11 25H2, el nuevo subsistema gráfico y las GPU RTX serie 5000, lo que explicaría que determinados equipos de última generación estén sufriendo con más intensidad estos errores que configuraciones más antiguas y teóricamente menos exigentes.

Lo que sí se ha descartado en varios casos es un fallo de hardware puro: los voltajes se han comprobado y se mantienen dentro de los rangos normales, sin indicios de fuentes de alimentación inestables u overclocks mal ajustados. Todo refuerza la teoría de un problema de software en capas muy bajas del sistema.

Impacto en juegos y drivers: de Game Ready a hotfix de emergencia

El detonante de la preocupación ha sido el impacto sobre la experiencia de juego real. Numerosos usuarios señalan que, tras instalar KB5074109, sus títulos favoritos han perdido entre 10 y 20 FPS de media, lo que puede ser la diferencia entre un rendimiento suave y una sesión llena de tirones.

Además de Forza Horizon 5 —donde abundan los reportes de “sombras raras” y áreas corruptas en pantalla—, se han citado problemas en shooters competitivos, RPG de mundo abierto y juegos de acción con uso intensivo de ray tracing. En este tipo de títulos, cualquier caída repentina de rendimiento se nota de inmediato, y más si se combina con microcortes o latencias de entrada variables.

A la par que se desplegaba KB5074109, NVIDIA publicó la versión GeForce Game Ready 591.86, orientada a optimizar el rendimiento en lanzamientos recientes. Sin embargo, parte de la comunidad ha detectado que, al emparejar este driver con la actualización problemática de Windows, ciertos juegos empiezan a mostrar artefactos y caídas de fluidez que no existían en builds anteriores.

La respuesta de NVIDIA ha incluido la publicación de un hotfix 581.94 para sus controladores, específicamente motivado por la pérdida de rendimiento observada tras actualizar a determinadas builds de Windows 11. Esta corrección intenta compensar, en lo posible, los problemas introducidos por el sistema operativo, aunque no siempre logra devolver la situación al estado previo.

En paralelo, la compañía sigue estudiando otros fallos gráficos aparentemente independientes pero que, por coincidencia temporal, se han mezclado en la misma conversación. Uno de los ejemplos mencionados en sus foros es el bug de The Ascent, que provoca que aparezca una barra en la parte superior de la pantalla durante la partida. Este error se remonta a 2025 y no está ligado a KB5074109, pero NVIDIA también lo tiene en el radar para pulir su ecosistema.

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Qué pueden hacer los usuarios afectados: opciones y recomendaciones

Si has llegado hasta aquí es probable que estés sufriendo alguno de estos fallos en tu propio equipo. Aunque no existe todavía una solución definitiva y universal, sí hay varias medidas prácticas que se están recomendando en foros oficiales y comunidades técnicas para minimizar el impacto.

La más directa, respaldada tanto por usuarios como por representantes de NVIDIA, es desinstalar la actualización KB5074109. Para comprobar si la tienes instalada, puedes ir a Configuración > Windows Update > Historial de actualizaciones y revisar la lista de parches. Desde ese mismo apartado es posible seleccionar el parche conflictivo y usar la opción de desinstalación que aparece al final de la página.

Otra opción contemplada en foros de soporte de Microsoft es realizar una actualización local (in-place upgrade) de Windows 11. Este proceso descarga el medio de instalación más reciente, ejecuta la instalación sobre el sistema actual y mantiene archivos y aplicaciones, pero fuerza una renovación de los componentes internos de Windows, lo que a veces corrige errores profundos que sobreviven a un simple reinicio o a la reinstalación de drivers.

El procedimiento sugerido suele ser: descargar desde la web oficial de Microsoft la herramienta de instalación de Windows 11, elegir la opción “Actualizar este equipo ahora” y, cuando el asistente lo pida, marcar “Conservar archivos y aplicaciones personales”. Como es lógico, se recomienda hacer una copia de seguridad previa de los datos importantes, por si acaso algo se tuerce en el proceso.

Adicionalmente, conviene probar con una instalación limpia de los drivers de la GPU, utilizando las opciones que ofrecen las propias herramientas de NVIDIA o utilidades de terceros especializadas para eliminar restos de versiones anteriores. Aunque en algunos casos esto no ha sido suficiente por sí solo, ayuda a descartar conflictos causados por controladores dañados o mal actualizados.

Por último, si dependes del PC para trabajar o jugar de forma competitiva, quizá sea prudente pausar temporalmente las actualizaciones automáticas de Windows 11 hasta que Microsoft reconozca expresamente haber resuelto los problemas de KB5074109. No es la solución ideal a nivel de seguridad, pero evita sorpresas desagradables a mitad de una partida o en plena jornada laboral.

Toda esta situación vuelve a poner sobre la mesa una realidad incómoda: el equilibrio del ecosistema PC se sostiene a menudo más por costumbre que por verdadera robustez. Cada parche, cada nuevo driver y cada actualización del sistema acarrea el riesgo de romper algo que, hasta ayer, funcionaba perfectamente. Y mientras NVIDIA se implica de forma activa en investigar lo que, en principio, no es un error suyo, Microsoft sigue arrastrando un historial de parches de Windows 11 que han roto desde multimonitor hasta funciones clave de DirectX.

Al final, lo que se está jugando aquí no son solo unos cuantos FPS arriba o abajo, sino la confianza del usuario en que su equipo no se convierta en una ruleta rusa cada vez que pulsa el botón de actualizar. Por ahora, la única tabla de salvación real pasa por combinar parches de emergencia, hotfix de drivers y soluciones temporales como desinstalar KB5074109, mientras miles de jugadores esperan a que ambas compañías se coordinen para cerrar de una vez este capítulo de fallos gráficos en Windows 11.