Copilot en todos los rincones de Windows: guía completa de usos y funciones

Última actualización: 23 de febrero de 2026
  • Copilot se ha integrado en todo el ecosistema Microsoft: Windows 11, Edge, Microsoft 365 y Azure, actuando como una capa de IA siempre disponible.
  • En aplicaciones como Word, Excel, PowerPoint, Outlook y Teams, Copilot acelera la redacción, el análisis de datos y la gestión de reuniones y proyectos.
  • La app Copilot para Windows añade capacidades exclusivas como visión de pantalla, búsqueda en archivos locales, voz, capturas y ayuda guiada en Configuración.
  • La expansión de Copilot abre debates sobre precios, licencias y privacidad, con alternativas como ChatGPT, Gemini, Claude o Perplexity para distintos perfiles de usuario.

Copilot en Windows

Si usas Windows a diario, habrás notado que cada vez aparecen más iconos y funciones relacionadas con la IA. No es casualidad: Copilot en prácticamente todos los rincones de Windows, desde el sistema operativo hasta Office, Edge, Teams o incluso Azure. Ya no hablamos de ir a una web para chatear con una IA, sino de tener una capa inteligente que te acompaña allá donde estés.

Esta estrategia tiene una consecuencia clara: Copilot deja de ser un simple chatbot y se convierte en una pieza central de la experiencia digital en Windows. Te ayuda a redactar documentos, analizar datos, configurar el PC, resumir reuniones o buscar archivos, pero también abre debates importantes sobre privacidad, control de datos y dependencia del ecosistema Microsoft. Vamos a ver con calma cómo hemos llegado hasta aquí, qué puede hacer exactamente y qué opciones tienes si no te termina de convencer.

Del primer GitHub Copilot a la IA integrada en todo Windows

La historia de Copilot no empieza con Windows 11 ni con el botón de la barra de tareas, sino con GitHub Copilot, lanzado en 2021. Aquel primer experimento usaba modelos de OpenAI para autocompletar código dentro de Visual Studio Code y otros entornos de desarrollo, ayudando a los programadores a escribir funciones completas a partir de unas pocas líneas.

A partir de ese éxito inicial, Microsoft entendió que el futuro pasaba por integrar la inteligencia artificial en sus herramientas de trabajo, no solo en entornos de programación. La idea era clara: si los usuarios viven en Word, Excel, PowerPoint, Outlook o Teams, la IA tenía que estar exactamente ahí, no escondida en una web aparte.

El gran acelerón llegó cuando OpenAI lanzó ChatGPT en noviembre de 2022. En enero de 2023, Microsoft realizó una inversión multimillonaria (en torno a 10.000 millones de dólares) en OpenAI, asegurándose acceso preferente a sus modelos más potentes. No compró la compañía, pero sí obtuvo licencia para usar su tecnología como base de sus propios productos de IA.

Sobre esa base nació la marca Copilot como capa de IA unificada de Microsoft: primero en el navegador Edge, después en Windows 11, más tarde en Microsoft 365 y, finalmente, en servicios en la nube como Azure. La filosofía es simple pero muy ambiciosa: que no seas tú quien vaya a buscar la IA, sino que la IA se presente allí donde la necesites.

Hoy Copilot es, en la práctica, el sistema nervioso de IA del ecosistema Microsoft: está presente en Windows 11, en cada una de las aplicaciones de Office, en Teams, en el propio navegador Edge, en Azure y hasta en herramientas para crear agentes personalizados como Copilot Studio.

Dónde aparece Copilot: la IA repartida por todo el ecosistema Microsoft

Lo primero que conviene entender es que Copilot no es solo una web con un cuadro de texto. Es un conjunto de interfaces e integraciones distribuidas por todo el entorno Microsoft. Según la aplicación en la que lo uses, se comporta de formas distintas y accede a diferentes tipos de datos.

En Microsoft vende muy bien el mensaje de que Copilot “está donde tú estás”, y no les falta razón: lo tienes en el navegador, en el escritorio, en tus documentos, en tus reuniones y en tu nube corporativa. Veamos las principales caras de Copilot una por una.

Copilot en Microsoft Edge: el copiloto que ve la web que estás visitando

Desde ese panel, Copilot puede resumir cualquier página web que tengas abierta con funciones como “Resumir con Copilot”. Es especialmente útil para noticias largas, documentación técnica o artículos extensos que quieres digerir en pocos minutos.

También ofrece un modo de chat contextualizado que “ve” la pestaña actual. Puedes preguntarle por el contenido que tienes delante (“¿Hay faltas de ortografía en este texto?”, “¿Qué argumentos principales aparecen en este artículo?”, etc.) sin tener que copiar y pegar nada.

Otra función muy práctica es la de comparar información de dos pestañas diferentes. Abres, por ejemplo, dos fichas de producto de hardware, le pides que compare especificaciones entre ambas y Copilot cruza los datos al vuelo para darte una tabla o un resumen con pros y contras.

Además, puede generar contenido en contexto: redactar un correo electrónico a partir de otro que tienes en pantalla, proponer respuestas, cambiar el tono o crear textos nuevos para formularios, comentarios o mensajes en webs. Y con el modo de “investigación”, lanza búsquedas en internet sin que tú abandones la página actual, aportando resultados con citas y enlaces.

La clave de todo esto es su integración: no hace falta seleccionar texto ni moverlo, porque Copilot accede directamente al contenido que estés viendo en Edge. Esto convierte al navegador en uno de los puntos donde la IA se siente más natural.

Copilot en Microsoft 365: Word, Excel, PowerPoint, Outlook, OneNote y Teams

El punto donde más brilla Copilot para muchos usuarios es dentro de las aplicaciones de Microsoft 365 (el antiguo paquete Office). Aquí la IA actúa como asistente de productividad directamente sobre tus documentos, hojas de cálculo, presentaciones, correos y notas.

En Word, Copilot puede crear borradores completos a partir de una instrucción sencilla (“Escribe una propuesta comercial sobre este tema para este cliente”) y luego ajustar el tono, revisar la gramática y reorganizar la estructura. También puedes escribir una frase y pedirle que la desarrolle en un párrafo entero, o que resuma un texto largo manteniendo lo importante.

En Excel, el enfoque es distinto: la idea es liberarte de las fórmulas complicadas. Puedes preguntarle “¿Cuál es la tendencia de ventas por región?” y Copilot será capaz de analizar tus datos, detectar patrones, generar gráficos y proponer explicaciones sin que tengas que recordar funciones avanzadas. Para usuarios técnicos, también puede traducir instrucciones en lenguaje natural a fórmulas concretas.

En PowerPoint, la IA se encarga de la parte más pesada de crear una presentación desde cero. Con una sola indicación (“Crea una presentación sobre X con 10 diapositivas”), Copilot es capaz de sugerir la estructura, redactar los textos base y proponer diseños e imágenes para cada diapositiva. Después, tú puedes rematar, pulir o cambiar el estilo.

En Outlook, Copilot entiende el contexto de tus correos y te ayuda a redactar, responder, resumir hilos largos o cambiar el tono de tus mensajes. Puedes delegar gran parte de la escritura del día a día en la IA y centrarte en matizar lo importante, algo especialmente útil si recibes decenas de emails diarios.

  Diferencias entre Windows 11 Home y Pro: Comparativa definitiva y guía para elegir

En OneNote, sirve como herramienta para organizar mucha información suelta: puede sintetizar notas extensas, extraer puntos clave, generar listas de tareas a partir de textos largos y ayudarte a encontrar rápidamente lo esencial en cuadernos repletos de anotaciones.

En Teams, la integración es de las más llamativas. Copilot puede transcribir reuniones, resumir lo que se ha dicho, extraer decisiones, tareas pendientes y citas textuales. Incluso si te incorporas tarde a una videollamada, puedes pedirle que te haga un resumen de lo tratado hasta el momento para ponerte al día sin molestar al resto.

Para empresas, esa capacidad de generar actas casi automáticas, registrar acuerdos y hacer seguimiento de temas tratados en las reuniones convierte a Copilot en una herramienta muy potente de gestión y documentación del trabajo colaborativo.

Copilot en Windows 11: el asistente integrado en el propio sistema

En los PCs con Windows 11, Copilot no se queda solo en las aplicaciones: aparece como una aplicación propia y un icono en la barra de tareas, que puedes abrir también con el atajo de teclado Windows + C. En muchos equipos nuevos con Windows 11 ya viene preinstalado.

Al iniciar la aplicación Copilot e iniciar sesión con tu cuenta de Microsoft, se desbloquean funciones adicionales como el historial de chats, conversaciones más largas, creación de imágenes, voz y otras características avanzadas que no tienes si lo usas de forma anónima o limitada.

Dentro del sistema, Copilot te ayuda a buscar y abrir archivos, ajustar configuración, lanzar aplicaciones y realizar tareas administrativas. Puedes pedirle cosas como “Abre el PowerPoint que edité ayer” o “Conecta una impresora nueva” y la IA intentará ejecutar acciones directas en Windows para ahorrarte pasos.

Además de las funciones compartidas con copilot.com, la aplicación Copilot para Windows incluye varias características exclusivas que aprovechan su integración con el sistema operativo y con el hardware del equipo.

Funciones específicas de la app Copilot en Windows

Aunque la app de Copilot para Windows se parece bastante a la experiencia que tienes en la web de copilot.com, hay diferencias importantes. En general, la aplicación soporta casi todas las funciones estándar de Copilot, salvo algunas como los podcasts de Copilot o ciertas experiencias de compras.

A cambio, en Windows se desbloquean capacidades adicionales muy orientadas a la interacción directa con el PC: atajos de teclado dedicados, uso de la voz, visión de lo que hay en pantalla, búsqueda en archivos locales, creación de capturas de pantalla y soporte guiado para la Configuración de Windows.

Estas funciones convierten a Copilot en algo más cercano a un asistente del sistema operativo que a un simple chat web. Vamos a desglosarlas para ver hasta dónde llega cada una.

Tecla de método abreviado y atajos para abrir Copilot

Windows permite lanzar la app de Copilot de varias formas distintas, pero la más cómoda es usando las teclas de método abreviado. Puedes invocar la experiencia completa o una vista reducida tipo “vista rápida”, dependiendo de cómo lo configures.

Para ajustar este comportamiento, debes ir a Configuración > Cuenta > Métodos abreviados de teclado de Copilot. Desde ahí eliges si la tecla dedicada de Copilot (en los teclados que la tengan) o combinaciones como Windows + C abrirán la app completa o un panel más pequeño.

Esta flexibilidad es útil si quieres consultar rápidamente algo a la IA sin llenar la pantalla, o si prefieres trabajar siempre con la ventana a tamaño completo para tener más contexto y ver mejor las respuestas.

Hablar con Copilot: presionar para hablar y palabra de activación

Una de las ventajas de tener Copilot integrado en Windows es que puedes interactuar con la IA usando la voz, sin necesidad de escribir. Para ello existen dos mecanismos complementarios: presionar para hablar y la palabra de activación.

La función de presionar para hablar (Push to talk) está desactivada por defecto, pero puedes habilitarla en Configuración > Cuenta > Métodos abreviados de teclado de Copilot > Mantener presionado, seleccionando la opción “Iniciar una conversación de voz”.

Una vez activada, basta con mantener pulsada la tecla Copilot o la combinación Windows + C durante 1 o 2 segundos para abrir la interfaz de Copilot Voice. La IA reproducirá un saludo de audio y podrás tener una conversación de voz natural: hacer preguntas, recibir respuestas habladas y controlar la sesión (silenciar, finalizar, etc.).

Además de este modo, Windows también incorpora la palabra de activación “Hola Copilot”. Si la activas, puedes invocar al asistente diciendo esa frase en voz alta, sin tocar el teclado. Es una experiencia totalmente manos libres pensada para momentos en los que estás concentrado en otra tarea y solo quieres consultar algo rápido.

Copilot Vision: la IA que “ve” tus ventanas abiertas

Otra capacidad diferenciadora de la app en Windows es Copilot Vision. Gracias a esta función, la IA puede ver las ventanas del explorador de archivos o las aplicaciones que tienes abiertas en pantalla y utilizar esa información como contexto para ayudarte.

Por ejemplo, si tienes un programa abierto, un documento o una ventana de configuración y no sabes muy bien cómo seguir, puedes pedirle a Copilot que te guíe paso a paso o que responda preguntas sobre lo que ves (“¿Qué significa esta opción?”, “¿Cómo cambio esta configuración?”, etc.).

Esta visión contextual elimina muchos pasos intermedios: en vez de describir todo lo que tienes delante, dejas que la IA lo interprete y te proponga acciones o explicaciones sobre la marcha. Es especialmente útil para quienes no dominan todas las opciones de Windows o de una aplicación concreta.

Búsqueda y lectura de archivos locales con Copilot

Copilot en Windows puede acceder al sistema de archivos del dispositivo (incluyendo los ficheros de OneDrive sincronizados en local) para encontrar, abrir y leer documentos compatibles. Soporta la mayoría de formatos habituales: .docx, .xlsx, .pptx, .txt, .pdf, .json, entre otros.

Eso significa que puedes pedirle acciones como “Encuentra mi archivo de preparación de comidas” y Copilot buscará nombres del estilo mealprep.docx o mealprep_plan.xlsx, o consultas más generales como “Encontrar mis archivos de la semana pasada” para listar los documentos creados en ese periodo.

También admite peticiones por tipo de archivo (“Archivos PDF en mi dispositivo”), devolviendo todos los ficheros que coincidan con ese filtro. Una vez localizados, la IA puede leer su contenido para responder preguntas sobre ellos, resumirlos, extraer datos clave o ayudarte a editarlos.

Si te preocupa la privacidad, tienes control sobre qué puede ver Copilot. En Configuración > Cuenta > Búsqueda de archivos y Lectura de archivos puedes activar o desactivar el acceso, ajustando así hasta qué punto quieres que la IA interactúe con tus documentos locales.

Capturas de pantalla y soporte para Configuración de Windows

Otra forma de darle contexto visual a Copilot es mediante la función de captura de pantalla integrada. Si quieres preguntarle algo sobre un elemento de la pantalla sin complicarte, puedes enviarle exactamente lo que estás viendo.

El proceso es sencillo: en el compositor de Copilot, seleccionas el botón “+” y luego “Haz una captura de pantalla”. A continuación, usas el cursor para delimitar qué parte de la pantalla quieres compartir con la IA: toda la pantalla o solo un fragmento concreto.

  Trucos y novedades de Windows 10 para exprimir tu PC

Una vez capturada, la imagen se adjunta en el chat y solo tienes que escribir tu pregunta sobre lo que aparece en ella. Copilot interpretará el contenido y te dará respuesta en función de lo que vea: textos, iconos, menús, gráficos, etc.

Además, Copilot está diseñado para ayudarte a ajustar la Configuración de Windows. Puedes formular peticiones en lenguaje natural como “Facilitar la lectura de mi pantalla” o “Ayudarme a centrarme reduciendo las distracciones”, y la IA te irá guiando hacia las opciones más relevantes dentro del panel de Configuración.

Esto reduce la necesidad de navegar a ciegas por menús profundos: en vez de buscar dónde está cada cosa, delegas esa exploración en la IA y te centras en explicar qué quieres conseguir (más claridad en la pantalla, menos notificaciones, mayor privacidad, etc.).

Copilot en Azure y la nube: el arquitecto de tus recursos

Más allá del escritorio, Copilot también está integrado en Microsoft Azure, la nube pública de la compañía. Azure ofrece centros de datos, máquinas virtuales, redes, almacenamiento y servicios de IA que las empresas alquilan en lugar de mantener su propia infraestructura.

En este contexto, Copilot actúa como asistente para administradores y equipos de IT. Entiende la suscripción, los recursos desplegados, los registros (logs), las métricas de rendimiento y otros datos de la nube, lo que le permite responder a preguntas técnicas y proponer mejoras.

Una de sus funciones clave es la optimización de costes en Azure. Copilot puede detectar recursos que se están pagando pero no se usan (máquinas virtuales o discos sin actividad), bases de datos sobredimensionadas o servicios infrautilizados. A partir de ahí, sugiere ajustes para recortar gastos sin perder rendimiento.

Además, la IA puede proponer mejoras de seguridad, disponibilidad y rendimiento, analizando la configuración actual y comparándola con buenas prácticas. Para organizaciones con infraestructuras complejas, esto se traduce en menos tiempo invertido en revisar paneles y más en tomar decisiones con información ya masticada.

Para los usuarios que solo quieren la experiencia de chat clásica, sigue existiendo la versión web de Copilot accesible desde cualquier navegador. Es la más cercana a soluciones como ChatGPT o Gemini orientadas al chat puro, aunque sus capacidades suelen estar más limitadas que las integraciones profundas en Windows, Microsoft 365 o Azure.

Copilot Studio: crea tu propio copiloto para la empresa

Copilot Studio es la herramienta que permite a las organizaciones ir un paso más allá y construir sus propios agentes de IA personalizados sobre la infraestructura de Microsoft, sin necesidad de programar desde cero ni entrenar modelos propios.

Se trata de un entorno low-code donde puedes definir qué sabe el agente, qué puede hacer y dónde se publica. Por ejemplo, una empresa puede crear un “Copilot de RRHH”, un “Copilot para administradores de sistemas” o un “Copilot para el portal de clientes”, cada uno con su tono, sus fuentes de información y sus acciones específicas.

Para alimentar de conocimiento a estos agentes, Copilot Studio permite conectarlos a orígenes de datos internos como SharePoint, Dataverse, bases de datos SQL, APIs, CRM, ERP, documentos PDF o webs corporativas. Así, las respuestas se basan en la documentación de la propia organización, no en todo internet.

El editor gráfico facilita el diseño de flujos conversacionales y acciones: puedes definir condiciones, preguntas de seguimiento, creación de tickets, envío de correos o derivación a una persona real cuando la IA no tiene claro qué responder. Todo esto se hace visualmente, sin necesidad de escribir código complejo.

A nivel de seguridad, Copilot Studio aprovecha el sistema de permisos de Microsoft 365. El agente no puede acceder a datos que un usuario no vería normalmente, lo que reduce riesgos de exposición accidental. Además, incluye informes para analizar qué preguntan los usuarios, qué respuestas fallan y en qué áreas convendría mejorar la documentación.

Para muchas compañías, esto significa poder desplegar en pocas semanas un asistente inteligente operativo en Teams, en la web corporativa o en aplicaciones internas, reutilizando la infraestructura de IA y la capa de gobierno de Microsoft sin necesidad de grandes proyectos a medida.

Planes y precios de Copilot: particulares, pymes, grandes empresas y Studio

El modelo de licencias de Copilot es algo más enrevesado que el de otros servicios de IA, porque se vende en varios bloques distintos en función del tipo de usuario y del uso previsto: individuales, empresariales orientados a pymes, planes de empresa (Enterprise) y Copilot Studio.

Para usuarios domésticos, estudiantes o autónomos, Microsoft ofrece planes individuales vinculados a Microsoft 365. La opción Personal cuesta alrededor de 10 euros al mes e incluye Copilot para un solo usuario, las apps de Office y 1 TB de almacenamiento en OneDrive.

El plan Familia, por su parte, ronda los 13 euros mensuales y permite hasta seis cuentas bajo la misma suscripción. Eso sí, las capacidades de IA de Copilot solo están disponibles para el propietario de la suscripción; el resto de miembros acceden a las aplicaciones premium de Office, pero sin esa capa de IA integrada.

En el segmento empresarial hay una distinción importante. Los planes “empresariales” orientados a pymes admiten hasta unos 300 usuarios y suelen costar en torno a 20,62 euros al mes por usuario (con facturación anual para nuevos miembros). Incluyen todas las funciones de Microsoft 365, Copilot Chat y Copilot Business, con herramientas de administración de dispositivos, identidades y políticas.

Los planes de empresas (Enterprise) están pensados para corporaciones grandes que ya trabajan con licencias E3 o E5. En este caso, Microsoft 365 Copilot Chat se incluye sin coste adicional en determinados planes, pero para añadir Copilot completo sobre los datos corporativos (Graph, SharePoint, Teams, Outlook, etc.) se paga un suplemento aproximado de 28,10 euros al mes por usuario, con controles de seguridad y administración a escala.

En lo que respecta a Copilot Studio, hay tres vías principales. Por un lado, el suplemento de Microsoft 365 Copilot (alrededor de 28,10 euros/mes sin IVA) da acceso a Studio para todas las licencias incluidas, permitiendo crear y usar agentes internos sin un coste de licencia específico de Studio, aunque se requiere suscripción de Azure para ejecutarlos.

Para organizaciones que quieran ir más lejos, Copilot Studio se puede contratar con pago por uso, abonando únicamente el consumo real de los agentes (mensajes, llamadas a acciones, etc.), ideal para proyectos con demanda irregular o en fase inicial, o mediante planes de compra anticipada de créditos Copilot, que permiten ahorrar hasta alrededor de un 20 % y disponer de cobertura automática si se agotan esos créditos.

En ambos casos, el objetivo es claro: ofrecer a las empresas un marco flexible para construir y escalar agentes de IA autónomos para webs, apps o canales sociales, sin limitarse solo a las funciones básicas de Microsoft 365.

Copilot gratis vs Microsoft 365 Premium y experiencia básica

Copilot ofrece una experiencia básica gratuita disponible para cualquiera, tanto en la web como en determinadas integraciones, pero las funciones más potentes de IA se reservan para quienes contratan Microsoft 365 Premium u otros planes de pago.

  Procesadores compatibles con Windows 11: guía, cambios y listas oficiales

Los suscriptores Premium cuentan con límites de uso más altos, acceso a capacidades avanzadas de IA y las aplicaciones de productividad clásicas (Word, Excel, PowerPoint, Outlook) con Copilot totalmente integrado. Además, se incluyen hasta 6 TB de almacenamiento en la nube (1 TB por usuario en planes familiares), Microsoft Defender y otras herramientas con IA como Designer o Clipchamp.

Si quieres profundizar específicamente en las diferencias entre la experiencia gratuita y lo que desbloquea Microsoft 365 Premium, Microsoft mantiene páginas informativas dedicadas a explicar qué aporta cada nivel en cuanto a IA, seguridad y aplicaciones incluidas.

Privacidad y polémicas: datos, Recall y fugas de información

La expansión de Copilot no ha venido exenta de polémica. A medida que la IA se incrusta más en el sistema operativo y en los datos corporativos, crecen las dudas sobre qué se registra, qué se almacena y cómo se protege esa información.

Uno de los puntos más controvertidos ha sido Recall, una función exclusiva de los Copilot+ PC. Recall captura periódicamente imágenes de tu pantalla, les aplica reconocimiento de texto y las almacena en una base de datos local para que luego puedas buscar cualquier cosa que hayas visto en tu PC, casi como si tuvieras memoria fotográfica.

Aunque en teoría esa base de datos se cifra y se protege mediante el hardware del equipo, varios investigadores han avisado de que, si un atacante consigue acceso a tu cuenta, ese historial de imágenes se convierte en un objetivo muy jugoso. Y no solo para cibercriminales: también genera inquietud a nivel de privacidad personal.

Recordemos que Recall puede capturar chats, videollamadas, documentos sensibles o datos financieros y de salud. Eso ha provocado un gran debate entre usuarios y expertos, hasta el punto de que Microsoft retrasó su lanzamiento casi un año, sometiéndolo a pruebas extendidas y modificando el enfoque: ahora se plantea como una función totalmente opcional, con autenticación biométrica obligatoria para ver el historial, opción de pausar grabaciones y borrar periodos completos, además de excluir por defecto elementos como formularios de pago, gestores de contraseñas o ventanas privadas.

En cuanto al uso de datos en la nube, muchos clientes se preguntan hasta qué punto Microsoft emplea la información de Microsoft 365 para entrenar modelos. La documentación oficial para Copilot en empresas indica que las interacciones se almacenan y procesan conforme a la normativa regional (como el RGPD en la UE) y que no se utilizan para entrenar modelos públicos.

Sin embargo, numerosos informes de seguridad señalan que una parte de las fugas de información internas no viene de la IA en sí, sino de permisos mal configurados. Si la mitad de la organización tiene acceso a un Excel con salarios, por ejemplo, Copilot puede hacer referencia a esos datos en una respuesta, porque desde su punto de vista no está rompiendo ninguna regla de acceso: el problema está en que el archivo ya era accesible para demasiadas personas.

Alternativas a Copilot: ChatGPT, Gemini, Claude y Perplexity

Aunque Copilot se ha colado en todos los rincones de Windows, no es ni mucho menos la única opción disponible. Muchos usuarios prefieren soluciones similares de IA con otra filosofía, ya sea por motivos de privacidad, de coste o por no depender completamente del ecosistema Microsoft.

La alternativa más evidente es ChatGPT, de OpenAI. Su plan de pago ronda los 20 euros mensuales y se centra en una experiencia de chat muy pulida, con un enorme catálogo de GPTs personalizados para tareas concretas. No se integra tan a fondo en tu PC ni en Microsoft 365, pero suele ir por delante en creatividad y experimentación. Conviene recordar, eso sí, que la propia Copilot se apoya en modelos de OpenAI bajo el capó.

Otra competidora fuerte es Gemini, de Google, que apuesta por un ecosistema similar al de Copilot pero en el entorno de Google Workspace. Si trabajas más con Gmail, Docs, Sheets y las aplicaciones de Google que con Word o Excel, puede tener más sentido apoyarte en Gemini para tener IA integrada en las herramientas que ya usas a diario.

Por otro lado, Claude, de Anthropic, se ha ganado fama por su capacidad para seguir instrucciones complejas y tratar documentos largos o especializados: informes empresariales, análisis jurídicos, trabajos de investigación, etc. No ofrece la misma integración de escritorio que Copilot, pero a cambio presume de contextos amplios y un enfoque muy riguroso en la seguridad y el alineamiento.

Finalmente, Perplexity destaca como una especie de “buscador con IA”. Está pensado para investigaciones en tiempo real en internet, mezclando varios modelos y siempre acompañando sus respuestas con fuentes citadas y enlaces. Es una gran opción si tu objetivo principal es localizar información fiable, artículos académicos o noticias actualizadas, por encima de funciones multimodales o de integración con el escritorio.

A fin de cuentas, el gran factor diferencial de Copilot no es tanto el modelo de IA, sino su anclaje profundo en Windows y Microsoft 365. Si vives en ese ecosistema, Copilot tiene todo el sentido del mundo; si no, probablemente alguna de estas alternativas encaje mejor con tu forma de trabajar.

Todo este despliegue deja claro que Microsoft apuesta fuerte por un futuro en el que la IA esté pegada a cada clic que haces en Windows, ya sea para resumir una reunión, encontrar un archivo perdido o ajustar una opción de configuración críptica; entender hasta qué punto quieres subirte a ese tren, qué permisos concedes y qué uso vas a darle a Copilot es lo que marca la diferencia entre una experiencia realmente útil y una integración que te resulte demasiado invasiva.

como activar y usar ia de microsoft en bloc de notas windows 11
Artículo relacionado:
Cómo activar y utilizar la IA de Microsoft en el Bloc de notas de Windows 11: Guía completa y trucos