Cómo usar Windows en un MacBook con Parallels Desktop

Última actualización: 12 de abril de 2026
  • Parallels Desktop permite ejecutar Windows 11 y otras versiones en MacBook, tanto con procesador Intel como con chips Apple Silicon.
  • La instalación puede hacerse de forma automática desde Parallels o manualmente usando una imagen ISO, DVD o USB de Windows.
  • La solución está autorizada por Microsoft para Windows 11 ARM en Mac con chips M1, M2 y M3 y ofrece gran integración con macOS.
  • El usuario debe cumplir siempre las licencias de los sistemas invitados y ajustar recursos (CPU, RAM, GPU) para optimizar el rendimiento.

Windows en MacBook con Parallels

Si usas un Mac pero dependes a diario de programas pensados para Windows, Parallels Desktop se convierte casi en un imprescindible. Esta aplicación de virtualización permite tener Windows y macOS conviviendo en el mismo equipo, sin reinicios, sin montar líos raros y con un rendimiento que ha ido mejorando versión tras versión, tanto en Macs con procesador Intel como en los modelos más recientes con chips Apple Silicon (M1, M2 y M3).

Además de ser una solución cómoda para el trabajo, Parallels también es ideal para usuarios domésticos que quieren seguir disfrutando de su software de confianza: desde versiones perpetuas de programas antiguos, hasta juegos y aplicaciones de ocio que solo existen para Windows. Todo ello, integrado en el entorno del Mac como si fueran apps nativas, con acceso rápido a archivos, impresoras y resto de recursos del sistema.

Qué es Parallels Desktop y por qué usarlo para tener Windows en un MacBook

Parallels Desktop es un software de virtualización de escritorios para Mac que permite crear máquinas virtuales de Windows, Linux e incluso macOS, funcionando como si tuvieras un PC completo dentro de tu MacBook. Esa “máquina virtual” se comporta como un ordenador independiente, donde puedes instalar un sistema operativo invitado y sus aplicaciones igual que lo harías en un equipo físico.

A diferencia de soluciones tipo arranque dual, aquí no hay que reiniciar el Mac para cambiar de sistema. Puedes tener macOS y Windows abiertos al mismo tiempo, mover el ratón de uno a otro, copiar y pegar texto, arrastrar archivos de una ventana a otra y ejecutar aplicaciones de ambos mundos de forma simultánea. Es especialmente útil si trabajas con herramientas que solo existen para Windows, pero no quieres renunciar a tu flujo de trabajo en macOS.

Parallels está disponible tanto para Mac con procesador Intel como para Mac con chip Apple Silicon. En los primeros es posible ejecutar la mayoría de versiones clásicas de Windows (7, 8.1, 10, 11) y muchas distribuciones Linux; en los segundos, se apuesta por versiones para arquitectura ARM, principalmente Windows 11 Pro y Enterprise para ARM, además de varias distros Linux adaptadas.

Otra particularidad importante es que Parallels Desktop existe en varias ediciones: Standard y Pro (disponibles desde la web de Parallels), y una Edición App Store que se distribuye a través de la Mac App Store. Esta última se ejecuta en un entorno sandbox de Apple, por lo que tiene pequeñas diferencias funcionales con respecto a las otras ediciones, pero mantiene la base: ejecutar Windows y otros sistemas en tu MacBook con un rendimiento muy pulido.

Instalar Windows en MacBook con Parallels

Ventajas de usar Windows en un MacBook con Parallels

Una de las grandes bazas de Parallels Desktop es que está pensado tanto para entornos profesionales como para el día a día en casa. En el ámbito doméstico, permite seguir usando aplicaciones de Windows de toda la vida, incluyendo versiones perpetuas de software antiguo que te puede seguir funcionando perfectamente, aunque ya no reciban actualizaciones.

Si lo tuyo es el ocio, Parallels también resulta muy útil para ejecutar aplicaciones de entretenimiento y un buen número de juegos de Windows, y para aprovechar características como el modo Xbox de Windows 11. Títulos como Assassin’s Creed, Age of Empires, Minecraft, Fall Guys, Rocket League o Half-Life 2 pueden funcionar en la máquina virtual (aunque siempre hay limitaciones en función del juego, los requisitos y el hardware concreto de tu MacBook).

En el terreno profesional, Parallels brilla cuando necesitas software de contabilidad y gestión empresarial exclusivo de Windows. Programas populares como MYOB, QuickBooks y muchos otros se pueden ejecutar en la máquina virtual de Windows con acceso directo desde macOS, lo que simplifica mucho la gestión financiera y administrativa si tu empresa o asesoría usa herramientas no disponibles para Mac.

Otro punto clave es la integración con Microsoft Office en Windows. Aunque existe Office para Mac, muchos usuarios necesitan compatibilidad total con macros avanzadas, complementos específicos y un comportamiento idéntico al de la versión de Windows. Windows en Parallels te permite trabajar con Microsoft Office en su entorno nativo, garantizando mayor compatibilidad con documentos complejos, plantillas heredadas y complementos especializados.

Por último, Parallels saca partido del hardware moderno de Apple. En los Mac con chips M1, M2 y M3, el rendimiento al ejecutar Windows 11 ARM es rápido, estable y optimizado. Microsoft autorizó oficialmente a Parallels como primera solución para ejecutar Windows 11 en estos Macs con silicio Apple, lo que se traduce en soporte específico y una experiencia bastante pulida en este tipo de equipos.

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Compatibilidad de Parallels con sistemas operativos invitados

Parallels Desktop destaca por su compatibilidad con distintos sistemas operativos. En los Mac con procesador Intel, puedes instalar la mayoría de versiones de Windows, muchas distribuciones Linux e incluso ciertas versiones de macOS como sistemas invitados. Esto significa que, si sigues usando software legado, tienes bastante margen de maniobra.

En este tipo de Mac, Parallels permite, por ejemplo, instalar Windows 7, Windows 8.1, Windows 10 y Windows 11, siempre que dispongas de las imágenes de instalación correspondientes y licencias válidas. Microsoft todavía ofrece descargas de Windows 10 y 8.1, mientras que para Windows 7 es necesario disponer de una clave de producto para obtener la ISO. Parallels avisa, eso sí, de que algunos sistemas operativos antiguos han dejado de recibir soporte por parte de Microsoft y, como consecuencia, determinadas actualizaciones de Parallels Tools pueden no estar disponibles para esos sistemas heredados.

En los Mac con chip Apple Silicon (serie M), el enfoque cambia: solo se admiten sistemas operativos preparados para arquitectura ARM como huéspedes de la máquina virtual. Entre ellos destacan:

  • Windows 11 Pro y Enterprise para ARM (la opción recomendada para Windows).
  • Distribuciones Linux como Ubuntu (versiones 24.04, 23.04, 22.04, 21.10, 21.04, 20.10, 20.04), Fedora Workstation (40, 39), Debian GNU/Linux (12, 11), Kali Linux (2024.2, 2023.1, 2022.2, 2022.1, 2021.3) o Red Hat Enterprise Linux 9.
  • Versiones de macOS virtualizado desde macOS Monterey 12 hasta macOS Sequoia 15.

Es importante tener en cuenta que Microsoft ya no da soporte a Windows 10 ARM y, por tanto, Parallels Desktop tampoco lo admite en los Mac con chip Apple M. La apuesta es clara: usar Windows 11 ARM, que debería mantener compatibilidad con prácticamente todo lo que funcionaba en Windows 10, salvo casos concretos de aplicaciones no preparadas para ARM o con configuraciones específicas.

En cualquier caso, la lista actualizada de sistemas operativos invitados admitidos y los requisitos de hardware mínimos pueden consultarse en la base de conocimiento oficial de Parallels, donde se va actualizando conforme aparecen nuevas versiones de macOS, Windows y diferentes distribuciones Linux.

Parallels Desktop App Store Edition y diferencias con otras ediciones

Además de las versiones Standard y Pro que se venden en la web de Parallels, existe una Edición App Store de Parallels Desktop, disponible directamente en la Mac App Store. Esta variante se ejecuta dentro de un sandbox, cumpliendo con los requisitos de seguridad y aislamiento de Apple, lo que conlleva diferencias frente a las ediciones tradicionales.

Esta App Store Edition ofrece una prueba gratuita de 14 días y se basa en compras dentro de la aplicación para activar la suscripción. Entre las opciones de compra in-app se incluyen suscripciones anuales (por ejemplo, 1 año por 89,99 € en las tarifas habituales indicadas) y diferentes variantes del producto bajo la misma gama de precios.

Según el propio desarrollador, Parallels International GmbH, no se recomienda que los usuarios que ya usan Parallels Desktop en Mac cambien a la App Store Edition. El motivo es que se trata de una edición con matices distintos y algunas limitaciones derivadas del entorno sandbox, por lo que para usuarios avanzados puede ser más interesante seguir con las ediciones Standard o Pro descargadas directamente desde su web.

La App Store Edition, aun así, mantiene las características principales: ejecución de Windows 11 ARM en Macs con chip Apple Silicon, soporte para versiones actuales de macOS, capacidad para ejecutar Linux y compatibilidad con una amplia gama de aplicaciones profesionales como Microsoft 365, Excel, PowerPoint, Tableau, AutoCAD Map 3D, QuickBooks, ArcGIS Pro, Power BI y muchas otras herramientas que trabajan sobre Windows.

La aplicación cuenta con soporte técnico continuo por teléfono, chat y correo electrónico para quienes adquieran la suscripción App Store Edition, y presume de una base de más de 7 millones de usuarios de Mac en todo el mundo. Además, ha recibido reconocimientos de medios especializados, destacando su rendimiento para ejecutar Windows, Linux e incluso versiones anteriores de macOS sobre Macs con procesador Intel.

Instalar Windows 11 automáticamente con Parallels Desktop

Desde Parallels Desktop 18, el proceso para poner en marcha Windows en tu MacBook es especialmente sencillo. El propio asistente de Parallels puede descargar e instalar Windows 11 automáticamente, sin que tengas que ir tú manualmente a la web de Microsoft ni descargar la ISO.

En un Mac con chip Apple Silicon, el procedimiento es muy directo: abres Parallels Desktop, haces clic en el icono de Parallels de la barra de menús de macOS, accedes al Centro de control y pulsas el botón con el símbolo “+” para crear una nueva máquina virtual. Después seleccionas la opción “Obtener Windows 11 mediante Microsoft” (o similar), pulsas en “Continuar” y luego en “Instalar Windows”.

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En ese momento, Parallels se encarga de descargar la imagen de Windows 11 ARM directamente desde los servidores de Microsoft y de realizar todo el proceso de instalación dentro de la máquina virtual. Cuando finaliza, aparece un mensaje en pantalla indicando que la instalación se ha completado con éxito.

Al continuar, se muestra el contrato de licencia de usuario final (EULA) de Microsoft. Solo tienes que aceptarlo para terminar de configurar la máquina virtual. En este punto ya tendrás un Windows 11 totalmente funcional listo para empezar a instalar programas y personalizarlo a tu gusto, con Parallels Tools preinstalado para mejorar la integración con macOS.

Con este método, no necesitas conocimientos avanzados de virtualización: el asistente guía todo el proceso y se encarga tanto de la descarga como de la configuración inicial, algo especialmente cómodo para usuarios que simplemente quieren tener Windows 11 disponible cuanto antes.

Instalación manual de Windows 11 u otras versiones de Windows

Si prefieres tener un control más fino sobre el proceso o necesitas instalar una versión concreta de Windows, Parallels también permite crear la máquina virtual a partir de una imagen de instalación (ISO, DVD o USB). Esto resulta útil, por ejemplo, en Macs con procesador Intel que quieran usar Windows 10, 8.1 o incluso 7, siempre que se respeten las licencias.

Para empezar, es necesario descargar la imagen de instalación de Windows que quieras utilizar. En el caso de Windows 11, puedes obtener la ISO de la página oficial de Microsoft y consultar una guía sobre Windows Defender para instalaciones ISO. Lo mismo ocurre con Windows 10 y Windows 8.1. Para Windows 7 la descarga también es posible, pero solo si introduces una clave de producto válida para verificar tu licencia.

Una vez que tienes el archivo ISO guardado en tu Mac, abres Parallels Desktop y en el Centro de control seleccionas el botón “+” para añadir una nueva máquina virtual. En el asistente de creación, eliges la opción de “Instalar Windows u otro sistema operativo desde un DVD o una imagen” y pulsas en continuar.

Si Parallels no detecta automáticamente la ISO, puedes navegar manualmente hasta la ubicación del archivo .iso y seleccionarlo. Después solo queda seguir los pasos guiados del asistente de instalación de Windows hasta que finalice la copia de archivos y configuración interna del sistema operativo invitado dentro de la máquina virtual.

Desde la versión 17.1.0 de Parallels Desktop, las máquinas virtuales de Windows 11 creadas de esta forma incluyen automáticamente un chip TPM virtual, necesario para cumplir los requisitos de seguridad de Microsoft. No hace falta que lo añadas a mano: Parallels lo configura por ti para que Windows 11 valide correctamente el entorno en el que se está instalando, lo que también facilita aspectos de privacidad en Windows 11.

Instalación de Windows en Mac con Intel a partir de un medio existente

Si ya dispones de un origen de instalación de Windows, como un DVD original, una imagen de disco (ISO) o un USB de instalación, y cuentas con una clave de producto válida, puedes utilizar ese material para instalar Windows en tu MacBook con Intel a través de Parallels Desktop.

En este caso, el flujo general consiste en crear una nueva máquina virtual, seleccionar que quieres instalar Windows desde un medio físico o una imagen, y indicar a Parallels dónde se encuentra ese origen. A partir de ahí, la instalación de Windows se realiza dentro de la máquina virtual igual que lo haría en un PC físico: eliges idioma, formato de hora y moneda, disco donde instalar el sistema, etc.

Cuando la instalación termina, puedes iniciar Windows abriendo cualquier aplicación de Windows que hayas instalado (por ejemplo, Word o tu programa de contabilidad) o directamente desde el Centro de control de Parallels, donde verás la máquina virtual listada. Un simple clic en el botón de inicio de la máquina virtual pondrá en marcha tu entorno Windows.

Durante la instalación, Parallels crea una cuenta de administrador en Windows con la contraseña en blanco (es decir, sin contraseña). Por seguridad, resulta muy recomendable cambiar esa contraseña nada más terminar el proceso de instalación, para evitar accesos no deseados a tu entorno Windows dentro del propio MacBook.

Requisitos, licencias y responsabilidades del usuario

Aunque Parallels facilita enormemente la vida al usuario, conviene recordar que la responsabilidad de cumplir los acuerdos de licencia de cada sistema operativo invitado recae en el usuario. Es decir, Parallels te proporciona la plataforma de virtualización, pero tú debes asegurarte de que cuentas con licencias válidas de Windows (u otros sistemas) y de que las usas conforme a sus condiciones.

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En el caso de Windows, esto significa que debes disponer de una clave de producto legítima o una suscripción activa que cubra el uso que le vas a dar, tanto si instalas Windows 11, Windows 10 u otras versiones. Lo mismo ocurre con distribuciones Linux de pago o ediciones específicas de macOS cuando corresponda.

Por otro lado, con sistemas operativos que Microsoft ha dejado de soportar, como algunas versiones más antiguas de Windows, puede suceder que Parallels Tools ya no reciba actualizaciones o que ciertos componentes de integración no funcionen al 100 %. Aun así, siempre que la máquina virtual arranque y el sistema invitado funcione, podrás seguir utilizando tus aplicaciones, asumiendo las limitaciones de seguridad y compatibilidad propias de un sistema sin soporte.

Es recomendable revisar la base de conocimiento oficial de Parallels para conocer los requisitos mínimos de CPU, RAM, almacenamiento y versión de macOS que necesita cada versión de Parallels Desktop, así como las combinaciones de sistemas invitados recomendadas para obtener el mejor rendimiento.

Rendimiento, recursos y experiencia de uso con Windows 11

Uno de los aspectos más valorados de Parallels Desktop es su capacidad para ajustar los recursos asignados a cada máquina virtual. Desde la configuración de la VM, puedes decidir cuántos núcleos de CPU del Mac vas a dedicar a Windows, cuánta memoria RAM va a tener disponible el sistema invitado y qué nivel de uso de la GPU se permite, algo especialmente relevante si piensas jugar o trabajar con aplicaciones gráficas, por lo que conviene revisar soluciones a fallos gráficos en Windows 11 con NVIDIA.

En los Macs con procesador Intel, Parallels permite ejecutar sin problemas una amplia variedad de versiones de Windows, Linux y macOS, adaptando la cantidad de recursos empleados según la potencia del equipo. En un MacBook moderno con suficiente RAM y un buen procesador, incluso puedes tener varias máquinas virtuales encendidas a la vez, aunque lo más habitual es usar una sola VM de Windows para concentrar ahí todo el software que necesitas.

En los Mac con chips M1, M2 o M3, el enfoque se centra en Windows 11 ARM y distros Linux para ARM. El rendimiento que ofrecen estos chips es muy alto, y Parallels saca provecho de esa potencia con una experiencia que se siente fluida, con tiempos de arranque reducidos y una buena respuesta general de las aplicaciones.

Parallels está pensado también para que la experiencia de usar Windows parezca casi nativa dentro de macOS. Puedes configurar modos de uso en los que las ventanas de las aplicaciones de Windows se integran en el escritorio del Mac, compartir portapapeles, arrastrar y soltar archivos, usar las mismas carpetas de documentos e incluso integrar el Dock con accesos directos a aplicaciones de Windows.

En definitiva, más allá de los detalles técnicos, la sensación general es que Windows funciona “como uno más” dentro del MacBook, sin tener que renunciar a las ventajas de macOS, lo que abre la puerta a flujos de trabajo mixtos donde cada sistema se utiliza para lo que mejor sabe hacer, y para mantenerlo ágil conviene seguir una guía de optimización del PC en Windows.

Con todo lo anterior, Parallels Desktop se consolida como una de las formas más completas y cómodas de ejecutar Windows en un MacBook sin renunciar a la experiencia de macOS. Desde usuarios domésticos que quieren seguir jugando o mantener sus viejos programas de Windows, hasta profesionales que necesitan herramientas de contabilidad, GIS, CAD o análisis de datos, la virtualización con Parallels ofrece una solución madura, autorizada por Microsoft para Windows 11 en chips Apple Silicon, con un asistente muy sencillo para crear máquinas virtuales, compatibilidad con múltiples sistemas operativos invitados y un rendimiento capaz de aprovechar al máximo tanto los Mac con Intel como los modelos con procesadores M1, M2 y M3.

nueva ISO de Windows 11
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